Protegiendo el hilo digital: Cómo Zebra Technologies ayuda a las empresas a mitigar riesgos en la cadena de suministro

ARGENTINA REGISTRÓ 5.700 MILLONES DE INTENTOS DE CIBERATAQUES DURANTE 2025

El uso de automatización e IA por parte de los atacantes ha reducido las ventanas de respuesta de las empresas de meses o semanas a tan solo unas cuantas horas.

En el panorama industrial actual, la eficiencia y la seguridad de la cadena de suministro son más críticas que nunca. La creciente digitalización, si bien ha traído avances significativos en automatización y visibilidad, también ha expuesto a las organizaciones a vulnerabilidades operativas que pueden interrumpir la continuidad del negocio. Las empresas deben proteger tanto sus entornos de TI corporativos como la tecnología operativa (OT) en almacenes, centros de distribución, hospitales y tiendas al detalle.

Argentina registró 5.700 millones de intentos de ciberataques durante 2025, según un nuevo relevamiento global de amenazas elaborado por FortiGuard Labs, la unidad de inteligencia de amenazas de Fortinet. En América Latina, el informe señala que hubo alrededor de 843.300 millones de intentos de ciberataques durante el año 2025. Brasil, México y Colombia aparecen como los países más afectados de la región, mientras que Argentina quedó expuesta a un volumen sostenido de actividad maliciosa, incluidos 2.000 millones de escaneos activos.

Según Michael Zachman, Vicepresidente y Director de Seguridad de la Información (CSO) de Zebra Technologies, el uso de automatización e IA por parte de los atacantes ha reducido las ventanas de respuesta de las empresas de meses o semanas a tan solo unas cuantas horas.

“La ciberseguridad ya no se limita a proteger las redes corporativas o la nube. Hoy en día, un dispositivo móvil en un almacén o un hospital es un endpoint tan potente que, si se llega a vulnerar, puede dar acceso a partes sustanciales de la organización. Es por eso que el modelo “trae tu propio dispositivo” (BYOD) no es viable en entornos operativos de misión crítica”, afirmó Zachman.

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Seguridad desde el diseño: Conectando la ciberseguridad con las operaciones diarias
En lugar de intentar enfrentar amenazas abstractas de ciberseguridad, las organizaciones deben mirar hacia adentro para asegurar y agilizar sus flujos de trabajo físicos de manera sólida. La clave está en construir una infraestructura tecnológica resiliente, capaz de anticipar, resistir y superar desafíos operativos. Esto implica invertir en soluciones que optimicen los flujos de trabajo al tiempo que añaden capas de verificación de activos físicos y visibilidad operativa en cada eslabón de la cadena de suministro.

Las soluciones de nivel empresarial están diseñadas para responder exactamente a estos retos operativos. A través de tecnologías avanzadas de identificación y captura de datos —incluidos escáneres especializados de código de barras, sistemas RFID y computadoras móviles de uso rudo—, las empresas obtienen un control total y seguimiento en tiempo real de sus activos físicos. Esto garantiza una trazabilidad de extremo a extremo, desde el piso de almacén hasta el punto final de entrega, asegurando que cada movimiento de activos esté verificado y contabilizado.

Asimismo, la integración de tecnologías de rastreo físico con un software robusto de gestión operativa y de almacenes permite a las organizaciones monitorear la salud de sus operaciones en tiempo real. Los equipos pueden identificar anomalías al instante, rastrear posibles fallas en el equipo y tomar medidas correctivas antes de que un cuello de botella menor se convierta en un retraso mayor. Este nivel de visibilidad operativa reduce los puntos ciegos y sienta las bases de la integridad en los flujos de trabajo físicos.

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Más allá de la tecnología, Zachman enfatizó la necesidad de traducir los riesgos técnicos en consecuencias comerciales reales, como tiempos muertos en la operación, pérdidas financieras o daños a la reputación de la marca. También promovió la creación de una cultura organizacional donde la seguridad sea una responsabilidad compartida entre TI, ingeniería, la cadena de suministro y el personal operativo de primera línea.

“Los colaboradores no deben ser vistos como el eslabón más débil, sino como la primera línea de defensa. Es fundamental fomentar un entorno donde un integrante del equipo pueda reportar de inmediato un tropezón o un clic accidental sin temor a represalias. Un reporte rápido es lo que permite contener un incidente a tiempo. La ciberseguridad es un deporte en equipo”, concluyó Zachman.