FRENTE A LA NECESIDAD DE PREVENIR INCENDIOS ELÉCTRICOS, CONOCER LOS MATERIALES QUE COMPONEN LOS CABLES PERMITE TOMAR MEJORES DECISIONES. EL PVC OFRECE PROPIEDADES DE AISLAMIENTO, DURABILIDAD Y RETARDANCIA DE LLAMA QUE APORTAN SEGURIDAD A LAS INSTALACIONES.
La prevención de incendios eléctricos comienza mucho antes de que ocurra una emergencia. La elección de los cables y accesorios de una instalación eléctrica, la calidad de los materiales, el diseño de dicha instalación, los sistemas de protección y el mantenimiento son factores que, en conjunto, contribuyen a reducir riesgos.
La problemática tiene una dimensión concreta en Argentina. Como ejemplo, según un relevamiento realizado a nivel provincial por la Fundación Relevando Peligros, publicado en enero de 2026, durante 2025 en la provincia de Córdobase registraron 72 siniestros de origen eléctrico y 19 personas fallecieron. Del total relevado, el 50,7% correspondió a incendios de origen eléctrico y el 48,6% de los casos involucró personas heridas o fallecidas. Entre los siniestros con víctimas, el 51,4% ocurrió en hogares.
En este contexto, conocer las características de los materiales utilizados en los cables es parte de una elección responsable.
El PVC (policloruro de vinilo) es uno de los materiales más utilizados para el aislamiento y revestimiento de cables eléctricos domiciliarios como también de tuberías y accesorios empleados en una instalación eléctrica. Su uso se explica por una combinación de propiedades que resultan relevantes para este tipo de aplicaciones: buen comportamiento como aislante eléctrico, resistencia mecánica, durabilidad y versatilidad de formulación.
Una de sus características particularmente relevantes en materia de seguridad es que el PVC es ignífugo, es decir que tiene una alta resistencia al fuego, por lo que no se inflama fácilmente ni propaga las llamas. A su vez es autoextinguible, una vez retirada la fuente de calor, se apaga. “Al ser ignífugo retarda la combustión, dificultando que el fuego se inicie y disminuyendo la velocidad con la que las llamas se extienden”, explican desde la Asociación Argentina del PVC y agregan: “Esto no significa que sea indestructible. Un material ignífugo puede llegar a quemarse o deteriorarse si se expone al fuego durante mucho tiempo, pero ofrece un tiempo valioso para reaccionar o evacuar. Funciona como una barrera de seguridad pasiva en los hogares”.
Para una instalación eléctrica, esta propiedad es relevante porque el comportamiento frente al fuego forma parte de las prestaciones que deben considerarse al seleccionar un cable.
Otra de las ventajas del PVC es su versatilidad. Su formulación puede modificarse mediante distintos aditivos para obtener propiedades específicas de acuerdo con la aplicación del cable. Esto permite desarrollar productos con diferentes características de flexibilidad, resistencia mecánica, comportamiento frente a la llama y condiciones de utilización.
Una de las formas de evaluar el comportamiento de un material frente a la combustión es mediante el Índice de Oxígeno Limitante (LOI, por sus siglas en inglés). Este ensayo determina la concentración mínima de oxígeno necesaria para mantener una combustión. El aire contiene aproximadamente 21% de oxígeno. En el caso del PVC rígido se han reportado valores de LOI cercanos al 45-47%, considerablemente superiores al oxígeno disponible en el aire. Aquí se destacan los tubos lisos o corrugados y accesorios rígidos de instalación de PVC (cajas de distribución y conectores). En formulaciones de PVC flexible, como son los cables, el valor puede variar ampliamente según la cantidad y el tipo de plastificantes y otros componentes, por lo que no existe un único valor aplicable a todos los productos.
Cuanto mayor es el LOI, mayor es la concentración de oxígeno necesaria para mantener la combustión. Por eso, un material con un LOI elevado presenta una mayor dificultad para sostener una llama en las condiciones del ensayo.
¿Qué significa que un cable sea retardante de llama?
La retardancia de llama es una propiedad que busca limitar la propagación de una llama bajo condiciones de ensayo determinadas. La serie IEC 60332 contempla diferentes ensayos para evaluar la propagación de la llama en cables eléctricos, tanto en cables individuales como en determinadas configuraciones de cables agrupados.
Esto permite establecer una diferencia importante: no todos los cables de PVC tienen necesariamente las mismas prestaciones frente al fuego. Para conocer el comportamiento de un producto concreto es necesario consultar su documentación técnica y verificar los ensayos y clasificaciones que cumple.
Por eso, la recomendación no es simplemente “elegir PVC”, sino elegir un cable de PVC cuyas prestaciones estén verificadas y sean adecuadas para la instalación en la que será utilizado.
El comportamiento frente al fuego no se limita a la propagación de la llama. También deben considerarse los gases generados durante la combustión. El PVC es erróneamente cuestionado porque al quemarse libera cloruro de hidrógeno (HCl), un gas irritante. Sin embargo, en un incendio, otros materiales emiten primero monóxido de carbono (CO), principal responsable de la asfixia y pérdida de conciencia, que impide escapar del fuego. En cambio, ante un cortocircuito sin fuego, es decir sin monóxido de carbono, el olor a HCl -conocido como olor a “cable quemado”- puede alertar sobre el problema y permitir actuar a tiempo sobre la instalación eléctrica.
Desde AAPVC comparten 5 claves para una instalación más segura y reducir riesgos:
1. Elegir el cable adecuado para cada aplicación.
Verificar sus especificaciones, certificaciones, sección, condiciones de uso y prestaciones frente al fuego cuando corresponda.
2. Conocer las propiedades del material.
El PVC ofrece aislamiento eléctrico, durabilidad, resistencia mecánica, versatilidad de formulación y en productos específicos, además, puede aportar retardancia de llama.
3. No confundir las distintas prestaciones frente al fuego.
Retardancia de llama y resistencia al fuego son características diferentes.
4. Contar con una instalación correctamente protegida.
La llave termomagnética, el disyuntor diferencial y la puesta a tierra cumplen funciones diferentes y son elementos relevantes de una instalación segura.
5. Realizar instalación y mantenimiento profesional.
Un cable adecuado no puede compensar por sí solo una instalación defectuosa, una sobrecarga o conexiones deficientes.
“La clave está en conocer las prestaciones reales del producto, verificar los ensayos que cumple y seleccionar el cable de acuerdo con las características de cada instalación, comenta Miguel García, director de AAPVC, y agrega: “Prevenir no significa solamente evitar una falla: también significa elegir materiales y productos diseñados para responder adecuadamente a las condiciones de uso y a los requerimientos de seguridad”.





