EL HOSPITAL ITALIANO INCORPORÓ TECNOLOGÍA DE REALIDAD VIRTUAL A LA EVALUACIÓN NEUROCOGNITIVA, TANTO EN ADULTOS COMO EN NIÑOS Y NIÑAS, Y YA REALIZÓ MÁS DE 60 ESTUDIOS. SE UTILIZA COMO COMPLEMENTO DE LAS PRUEBAS TRADICIONALES EN PACIENTES CON DETERIORO COGNITIVO, ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS Y CUADROS DEMENCIALES.
En el marco del Día Mundial del Alzheimer, el Hospital Italiano pone el foco en una herramienta poco extendida en Argentina que suma una nueva dimensión a la evaluación neuropsicológica: la realidad virtual aplicada al estudio del funcionamiento cognitivo.
“Una persona puede rendir adecuadamente frente a una hoja de papel y, sin embargo, tener dificultades para sostener la atención cuando aparecen múltiples estímulos al mismo tiempo. La realidad virtual nos permite observar cómo selecciona la información relevante, cómo responde frente a distractores, cuánto tarda en responder y qué sucede con su atención a medida que transcurre la tarea”, explica la Dra. María Cecilia Fernández, jefa de la Sección Neurología Cognitiva del Hospital Italiano.
Cómo funciona
Durante la evaluación, el paciente utiliza el casco de realidad virtual e ingresa a un escenario inmersivo. En adultos, uno de los entornos utilizados es un acuario virtual, donde debe cumplir diferentes consignas mientras aparecen estímulos visuales y auditivos.
La prueba permite medir objetivamente cómo la persona mantiene y dirige su atención, procesa información y responde frente a distintos estímulos. Analiza la capacidad para sostener la atención, seleccionar información relevante, responder con rapidez y precisión, controlar respuestas impulsivas y mantener el foco pese a los distractores. También permite observar qué sucede cuando una tarea requiere mantener información activa o alternar entre diferentes demandas.
En algunas personas, la realidad virtual permite identificar fluctuaciones de la atención, distracciones, impulsividad o fatiga que pueden no manifestarse con la misma intensidad durante una prueba tradicional. Esto aporta una dimensión complementaria y más cercana a situaciones de la vida cotidiana.
Alzheimer: evaluar más allá de la memoria
Aunque la pérdida de memoria suele ser el síntoma más asociado con el Alzheimer, una evaluación neurocognitiva contempla múltiples funciones. La atención, la capacidad de organizar una actividad, inhibir respuestas, seleccionar información relevante o adaptarse frente a distintas demandas también forman parte del funcionamiento cognitivo.
En personas con deterioro cognitivo o enfermedades neurodegenerativas, la realidad virtual puede sumar información para caracterizar el funcionamiento atencional y ejecutivo, contribuir al diagnóstico diferencial y acompañar el seguimiento clínico.
La herramienta también puede utilizarse para comparar el desempeño de una persona en distintos momentos, identificar cambios, fortalezas y dificultades y sumar información sobre su evolución o respuesta frente a distintas intervenciones. “No reemplaza la evaluación neuropsicológica tradicional: la complementa y nos acerca un poco más a cómo funcionan esas capacidades en situaciones que se parecen a las de la vida cotidiana”, indica la Dra. Fernández.
Los resultados nunca se analizan de manera aislada. La evaluación se integra al trabajo interdisciplinario de la Sección de Neurología Cognitiva, con participación de profesionales de Neurología y Neuropsicología, y se interpreta junto con la entrevista clínica y la evaluación neuropsicológica convencional.
La incorporación de estos entornos inmersivos busca combinar innovación tecnológica, evaluación clínica y neuropsicología para comprender con mayor precisión cómo funcionan las capacidades cognitivas de una persona en contextos cercanos a su vida cotidiana.





