CINCO INSTITUCIONES DE SALUD DE LA ARGENTINA IMPULSAN UNA CAMPAÑA CONJUNTA PARA REAFIRMAR QUE LA SEGURIDAD DEL PACIENTE SE CONSTRUYE EN CADA ETAPA DEL CUIDADO Y REQUIERE LA PARTICIPACIÓN DE TODOS.
La iniciativa reúne al Hospital Alemán, el Hospital Italiano de Buenos Aires, el Hospital Universitario Austral, el Hospital Privado Universitario de Córdoba y el Sanatorio Allende, que por primera vez articulan un mensaje común en el marco del Día Mundial de la Seguridad del Paciente.
En línea con el lema establecido para esta efeméride a nivel internacional “Atención segura durante toda la vida”, las cinco instituciones argentinas ofrecen consejos prácticos para el cuidado de pacientes con enfermedades no transmisibles o crónicas. Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas, entre otras, suelen requerir cuidados prolongados y múltiples intervenciones a lo largo del tiempo.
La seguridad acompaña cada etapa del cuidado
Una persona con una enfermedad crónica puede necesitar consultas, estudios, internaciones, medicamentos, cirugías, rehabilitación o cuidados en su hogar, y a lo largo de ese camino será atendida por distintos profesionales y equipos. Por eso, es fundamental que la información sobre su salud y su tratamiento sea transmitida de manera clara y completa, especialmente en momentos como un ingreso, un traslado o el alta.
La seguridad se construye todos los días con acciones concretas: verificar la identidad de cada paciente, controlar la medicación, prevenir infecciones, compartir información entre los equipos, explicar los cuidados que deberá continuar en su casa y ayudarlo a reconocer cuándo debe realizar una consulta.
Cuando algo no sucede como estaba previsto, lo importante es comprender qué ocurrió y aprender de esa experiencia. Así es posible mejorar los procesos, anticipar riesgos y sumar medidas que ayuden a evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Pacientes y familias, parte activa del cuidado
En las enfermedades de larga duración, una parte importante del cuidado sucede fuera del hospital. El paciente, su familia y sus cuidadores tienen un rol esencial: conocen la rutina diaria, administran tratamientos, observan síntomas y pueden advertir cambios relevantes.
Preguntar cuando algo no se comprende, informar alergias y medicamentos, reconocer signos de alarma y participar en las decisiones son acciones que contribuyen a una atención más segura. Para que esto sea posible, los equipos de salud deben brindar información comprensible, abrir espacios de diálogo y generar las condiciones para que pacientes y familias puedan participar activamente de su cuidado.
Una cultura que aprende y mejora
La seguridad se construye todos los días. Para fortalecerla, las cinco instituciones revisan sus resultados, analizan las situaciones que pueden mejorarse, capacitan a sus equipos y escuchan las experiencias de pacientes y familias. Este trabajo permanente permite brindar una atención con altos estándares de calidad y seguridad.
A través de cinco voces y un mensaje común, las organizaciones renuevan su compromiso de trabajar juntas por una atención cada vez más segura.





