EL INFORME MENSUAL DE FITA CONFIRMA QUE LAS FÁBRICAS TRABAJAN CON MENOS DE LA MITAD DE SU CAPACIDAD INSTALADA. DESDE DICIEMBRE DE 2023, LA CADENA PERDIÓ 26.851 PUESTOS DE TRABAJO Y 750 ESTABLECIMIENTOS.
La industria en general y el sector textil advierten que la estabilización económica no es suficiente y reclaman la recuperación de la actividad sin comprometer el orden macroeconómico.
Buenos Aires, 4 de septiembre de 2026 – La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) presentó un nuevo informe económico mensual donde se advierte que el sector continúa operando en los niveles más bajos de los últimos tres años, con caída de la producción, pérdida de empleo, cierre de establecimientos y una retracción de la inversión.
En junio, la actividad textil cayó 15,9% interanual y acumula un retroceso de 24,4% en el primer semestre respecto de igual período de 2025. La utilización de la capacidad instalada continúa muy por debajo de su potencial: en junio alcanzó el 46,6% y se ubicó 12,5 puntos porcentuales por debajo del promedio industrial.
El impacto sobre el empleo también continúa profundizándose. En mayo de 2026 la cadena de textil, confección, cuero y calzado contabilizó 93.952 puestos de trabajo formales, lo que representa una pérdida de 1.229 puestos frente a abril y 16.244 empleos respecto del mismo mes del año anterior. El sector textil representa el 39% de la pérdida mensual de empleo industrial.
Otro dato que evidencia la profundidad del proceso es la reducción de establecimientos del sector. Desde diciembre de 2023, textiles y confección acumulan 750 establecimientos menos, un promedio cercano a 30 cierres por mes sostenido durante más de dos años.
El informe también indica que los precios del sector textil crecieron muy por debajo del nivel general: 11,5% interanual frente al 33,8% del índice general, una brecha de 22 puntos que viene ampliándose desde comienzos de 2025.
A su vez, FITA adhirió a lo presentado por la Unión Industrial Argentina (UIA), en el marco del Día de la Industria, que señalaba que para “atravesar con éxito la transición económica de la estabilización hacia el crecimiento” y sugería que no basta con seguir la inflación, hay que considerar también la evolución de la actividad, la producción y el empleo.
“Los números muestran que las señales de estabilización siguen sin impactar en la recuperación de la actividad textil y la industria en general. El sector lleva más de dos años resistiendo: perdimos producción, empleo, empresas e inversión. Cada establecimiento que cierra es una capacidad productiva que después cuesta años reconstruir. Por eso pedimos que la transición no destruya lo que vamos a necesitar para crecer. Es imperioso construir condiciones concretas que permitan recuperar la competitividad sin comprometer el orden macroeconómico”, dijo Luis Tendlarz, Presidente de FITA.





