IMAGINATE LLEGANDO A UN DESTINO NUEVO. CAMINÁS, MIRÁS, PROBÁS… Y EN ALGÚN MOMENTO PASA: ENTRÁS A UNA TIENDA, A UN MERCADO, A UN SHOPPING. NO ES CASUAL. PARA EL VIAJERO ARGENTINO, COMPRAR ES CASI PARTE DEL ITINERARIO.
Pero no cualquier compra.
Según un relevamiento de Booking.com, casi la mitad de los argentinos busca productos que no consigue en su país, mientras que un 55% prioriza destinos donde el cambio le resulte favorable o haya descuentos. Hay algo muy claro en esa conducta: el viaje se disfruta, pero también se piensa.
Entonces aparecen las elecciones.
Los mercados callejeros siguen teniendo un magnetismo difícil de igualar. El 46% los elige para comprar regalos, y no solo por precio: hay una búsqueda de autenticidad. Es ahí donde aparecen especias, cafés, vinos, productos que capturan el sabor del lugar y que, una vez en casa, funcionan como pequeñas cápsulas del viaje.
De hecho, el 58% se inclina por este tipo de “souvenirs de alacena”, una tendencia que crece porque conecta con algo más sensorial. No es solo recordar un destino, es volver a probarlo.
Al mismo tiempo, el circuito más clásico sigue vigente. Casi la mitad de los viajeros también compra en shoppings o grandes centros comerciales. Ahí entran en juego las marcas internacionales, muchas veces inaccesibles en Argentina, y el atractivo de precios más convenientes.
El equilibrio es interesante: por un lado, lo local y artesanal, que atrae al 45% de los viajeros; por otro, lo global, lo aspiracional, lo que se consigue “afuera”. En el medio, aparecen nichos más específicos: productos de diseño exclusivo o incluso piezas vintage, elegidas por quienes buscan algo distinto, con historia.
Todo esto habla de una forma muy particular de viajar. No es solo recorrer, es comparar, evaluar, elegir. El argentino planifica, investiga, adapta decisiones sobre la marcha. Cada compra tiene algo de oportunidad aprovechada.
Y ahí es donde el viaje suma otra capa. Porque más allá del destino, las experiencias o las fotos, lo que entra en la valija también cuenta una historia. Una historia hecha de decisiones, de gustos personales y, sobre todo, de esa mezcla tan propia entre disfrute y estrategia.
Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello




