Cuando vender cuesta más: cómo el e-commerce se convirtió en un campo de batalla para captar y retener clientes

AUNQUE EL E-COMMERCE SIGUE CRECIENDO EN ARGENTINA, LAS EMPRESAS ENFRENTAN UN NUEVO DESAFÍO: CONVERTIR VISITAS EN VENTAS. CONSUMOS MÁS CAUTELOSOS, MAYOR COMPARACIÓN ENTRE ALTERNATIVAS Y DECISIONES DE COMPRA MÁS RACIONALES ESTÁN OBLIGANDO A LAS ORGANIZACIONES A REVISAR CÓMO VENDEN Y CÓMO ACOMPAÑAN EL PROCESO DE COMPRA.

El comercio electrónico continúa consolidándose como uno de los principales canales de consumo en Argentina. Según el Estudio Anual de Comercio Electrónico 2025 elaborado por CACE y Kantar, el país alcanzó los 25,1 millones de compradores online durante el último año, incorporó más de 1,3 millones de nuevos usuarios y registró un crecimiento del 55% en facturación. Además, seis de cada diez compradores realizan al menos una compra online por mes.

Sin embargo, este crecimiento convive con una realidad diferente: las personas consumidoras se muestran cada vez más racionales y selectivas a la hora de comprar. Diversos estudios de Kantar reflejan una mayor búsqueda de valor, comparación de alternativas y evaluación de cada gasto antes de tomar una decisión.

En este contexto, atraer tráfico ya no es suficiente. El verdadero desafío pasa por transformar esas visitas en ventas y construir vínculos de mayor confianza con clientes que tienen más información, más opciones y menos tolerancia a procesos complejos. Según un estudio de Conversión de Ecommerce en Argentina, ocho de cada diez carritos se abandonan antes de concretar la venta. Cada abandono, cada paso innecesario o cada demora en una transacción puede representar una oportunidad perdida en un mercado donde la competencia está a apenas un clic de distancia. La diferencia ya no está en atraer visitas sino en eliminar fricciones que impidan convertirlas en negocio.

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“El paradigma de ‘atraer más visitas’ queda chico en un contexto en donde las exigencias de experiencias digitales son cada vez mayores. Hoy la competencia real se da cuando interactúan con el producto. Cuando las personas cuidan más su presupuesto, el diseño de todo el recorrido tiene que ser impecable: si el flujo no es transparente o exige pasos innecesarios, el usuario abandona por fatiga. Por lo tanto, facilitar la autonomía de las personas en los canales digitales es la forma más rentable de cuidar el negocio.”, explica Paula Pascolini, UX Leader en Flux IT.

Frente a este escenario, cada vez más organizaciones están poniendo el foco en optimizar sus recorridos digitales. En muchos casos, las mejoras no requieren transformaciones radicales. Reducir pasos en un checkout, personalizar contenidos según el contexto de navegación o identificar puntos de abandono mediante análisis de datos son algunas de las iniciativas que permiten mejorar la conversión y reducir pérdidas en recorridos digitales existentes.

El cambio también responde a una transformación en los hábitos de consumo. Las personas comparan precios entre múltiples plataformas, investigan productos antes de comprar y esperan experiencias más ágiles y consistentes entre los distintos canales. En consecuencia, aspectos que antes podían considerarse secundarios hoy tienen un impacto directo en los resultados del negocio.

“Diseñar pensando en la experiencia de usuario no es un agregado estético; es el motor que permite generar valor para el crecimiento del negocio. Cuando un usuario abandona un flujo, el producto está fallando en resolver su necesidad ya sea porque no da confianza, es complejo o no encuentra lo que necesita. Resolver las inconsistencias de diseño y simplificar los puntos críticos del checkout es la única estrategia sostenible para proteger el ROI y asegurar lealtad a largo plazo.”, agregan desde Flux IT.

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Mientras el e-commerce sigue creciendo en Argentina, la discusión ya no pasa solamente por estar presente en el canal digital. En un escenario donde captar atención es cada vez más costoso, la ventaja competitiva comienza a construirse en la capacidad de reducir fricciones, facilitar decisiones y transformar la experiencia en resultados de negocio.