SI BIEN LAS CRIPTOMONEDAS SON CONSIDERADAS UNA COBERTURA ANTE LA INCERTIDUMBRE DEL MERCADO EN TODO EL MUNDO, LOS ARGENTINOS LAS ADOPTAN CADA VEZ MÁS PARA TRANSACCIONES COTIDIANAS
Según una investigación de Crypto Finance, parte de Deutsche Börse Group, mientras que los activos digitales a nivel global siguen siendo activos de riesgo sensibles al contexto macroeconómico en el resto del mundo, en Argentina funcionan cada vez más como una capa central del sistema financiero.
Un análisis de mercado reciente de Crypto Finance muestra que las criptomonedas continúan comportándose como una clase de activos sensible al entorno macroeconómico en la mayoría de los mercados desarrollados, con movimientos de precios impulsados por las condiciones de liquidez, las expectativas de inflación y la política de los bancos centrales. Sin embargo, la realidad económica argentina genera una dinámica diferente. La inflación persistente, la continua volatilidad cambiaria y las restricciones al acceso a divisas extranjeras han creado un entorno en el que las criptomonedas no simplemente reaccionan a las condiciones macroeconómicas, sino que se utilizan activamente para gestionarlas.
La “contratendencia” cripto en Argentina
Argentina entró en 2026 con uno de los contextos macroeconómicos más exigentes del mundo. La inflación, aunque moderándose respecto a sus niveles máximos, se mantiene en tasas anuales de dos dígitos, entre las más altas del mundo. La inestabilidad cambiaria persiste, con el peso sometido a presiones periódicas de devaluación. Al mismo tiempo, los controles de capital siguen vigentes, y la brecha entre los tipos de cambio oficial y paralelo —aunque en algunos momentos se estrecha— continúa influyendo en las decisiones de precios, ahorro e inversión en toda la economía.
Según Stijn Vander Straeten, CEO de Crypto Finance Group, mientras que en la mayoría de los mercados la volatilidad macroeconómica impulsa los precios de las criptomonedas, en Argentina impulsa su uso.
“Lo que observamos en la mayoría de los mercados es que la actividad cripto se mueve en línea con los activos tradicionales, aunque anticipándose a ellos y actuando como un indicador macroeconómico temprano. En Argentina ocurre lo contrario. Los períodos de tensión macro —depreciación del peso, restricción al acceso de divisas o aumento de las expectativas de inflación— precipitan aumentos en los volúmenes de operaciones cripto y en la demanda de activos digitales como las stablecoins. Esta es la excepción argentina: según nuestra investigación, la demanda aumenta cuando las condiciones económicas se deterioran”, afirma.
“A medida que el uso escala, la resiliencia y confiabilidad de la infraestructura subyacente se vuelven críticas. Se necesitan soluciones de custodia seguras para proteger los crecientes volúmenes de activos digitales y mitigar los riesgos operativos y de contraparte. Al mismo tiempo, los activos digitales como las stablecoins requieren una infraestructura robusta, que incluya pools de liquidez profundos, gestión transparente de reservas y mecanismos de redención confiables para mantener la confianza de los usuarios a escala. A esto lo llamamos cripto de ‘grado institucional’.”
Como parte de Deutsche Börse Group, Crypto Finance se enfoca en abordar esta brecha brindando infraestructura de grado institucional en custodia, trading, tokenización y liquidación, permitiendo a las instituciones financieras participar en activos digitales de forma segura, a escala y con plena certeza regulatoria. La empresa también se apoya en relaciones existentes con bancos líderes de la Península Ibérica. Asimismo, está estableciendo alianzas con instituciones en mercados como Argentina y Brasil para respaldar su estrategia de expansión regional, con planes de invertir en experiencia local, capacitación y asociaciones de largo plazo en toda la región.
“Nuestro rol es ayudar a las instituciones financieras tradicionales y a sus clientes a aprovechar los activos digitales de manera segura y protegida, ya sea para realizar transacciones más eficientemente (especialmente en el exterior), mitigar el impacto de la inflación o la depreciación cambiaria, o acceder a oportunidades de inversión que de otro modo no estarían disponibles. La capacidad de brindar estos servicios de forma segura y regulada representa cada vez más una consideración esencial y competitiva para los proveedores de servicios financieros en Argentina”, concluye el Sr. Vander Straeten.

