CERRÉ LOS OJOS EN LA NOCHE Y CLAMANDO LLAMÉ AL SUEÑO,
QUIEN JAMÁS ME RESPONDÍA NADA.
LE PEDÍ VINIERA PRONTO Y CON EL TRAJERA CALMA,
LAS SOMBRAS DE LA NOCHE CLARA,
Me dibujaba tu imagen estiraba mi mano entre las cortinas de la ventana,
No logré tocarte a casi un centímetro la brisa te desdibujaba.
Necesito aferrarme a tu mano,
Sola mi oración presentia que no era escuchada.
Caminé descalza por la hierba mojada,
Divisé entre la niebla que ya no estaba en la cama.
Salí en busca de paz me vi envuelta entre túnicas blancas,
Eran las de los ángeles, obvio para la de Jesús no estaba preparada.
Les dejé millones de cartas, que ni siquiera percaté que la llevaba en mi espalda.
Sé que no había sido un sueño,
En mi habitación yacía empapada en lágrimas,
Lágrimas de emoción, abrí los ojos me abrazaba el alba.
Sandra Franco; seudónimo Tanti. Córdoba, Argentina

