VUELVO A SENTIR ESE VACÍO ESA NADA PESA QUE SOLO ATENÚA COMO LA BRUMA DEL MAR
Y UN GOLPE ZAGAS FUERTE COMO LA ROMPIENTE DEL AGUA ENTRE LAS ROCAS BRAVÍO EL ME MIRA Y SU VOS DULCE.
Y su miel todo perfecto para mi alma y vuelvo amar,
a entregar mis brazos
y posa en la almohada.
Y veo su cuerpo bella obra de arte que hizo dios tan perfecto.
Veo como cada minúscula célula brilla,
y su aura destella luz.
Cómo un ángel
sus labios opulentos me dan los más ricos besos.
Quien pudiera si ya aquí rendida estoy.
Tu duermes y te miro mio tan personal como una huella;
si pudiera llevarme algo de esta vida sería el recuerdo de cuando me envuelves en tus brazos y me miras y veo la vida tan perfecta y la paz que me das.
Vives en mis sueños
y caigo al vacío mi amor…
Y me despierto y no estás a mi lado hoy.
Tu eco me persigue
y te encuentro en mis recuerdos. Es hora de despertar… El universo reclama lo que le pertenece.
Ruth Sánchez (Buenos Aires)

