DULCE ME ES CONTEMPLARTE, CALABRIA.
LUCES DE COLORES, FLORES, MARES Y COLINAS.
VOCES DE UN DULCE ECO,
QUE LEJOS DE MÍ LLAMA…
Melodía italiana.
Aire amigo, después del cansancio
de un larga calle.
Brisa en mi camino
de esperanza.
A la sombra de un tibio sol
de tus recuerdos,
me reposo
y te recuerdo.
Recuerdo
tu espíritu de libertad y de eternidad,
la suavidad de tu encanto,
desde la altura en la inmensidad…
Recuerdo la ciudad de Sangineto
las ciudades de arte, gastronomía, filósofos.
En el viento los perfumes de rosas,
lavandas, azahares
y te puedo decir
que recuerdo también
a tus hombres llevar
un dolor arcano
al lado del mar,
en los campos cultivados
en las colinas verdes.
El calor y la alegría del sur.
En cada parte un patrono,
una procesión, las flores que se ofrecen,
Para la felicidad de todos
de tu rudo corazón nacieron.
Gente de Calabria, laboriosa y sabia.
Quien se quedó allí sobre la piedra muere;
quien la dejó por siempre perdió su corazón.
Calabria! Dios te puso a los pies de Italia
como para sostenerla.
Sos del Tirreno al Jónico
la perla más precio
Dra. Palma Papa
(San Isidro, Buenos Aires)

