Volver a vivir

VIVÍ MI VIDA COMO SI HUBIERA SIDO CADA DÍA NUEVO EL PRIMERO Y CADA NOCHE COMO SI FUERA LA ÚLTIMA.

Pensando muchas veces de qué se trataba la vida me di cuenta que la vida solo se trata de momentos y que hay que vivir el ahora y disfrutar todos los momentos. Si pudiera volver volvería a los momentos dónde sentía que estaba muy mal, pero allí fué dónde me pasaron las mejores cosas y tenía a las mejores personas a mi lado y no lo sabía.

Fuí de esas personas que nunca le faltaba una botella de agua en la mochila, y bueno después por supuesto cosas que seguramente estuvieron de más cómo crema para peinarme la barba, perfume, un pantalón, una remera, un buzo, una vicera de respuesto, un kit de supervivencia por las dudas y libros, aveces hasta salía con un kit de herramientas. Si pudiera volver solo volvería para viajar mas liviano y no cargar demasiado peso sobre mi espalda. Además se podría viajar tranquilo.

Viví mi vida creyendo por un momento que en el amor uno más uno tenía que resultar uno, pero con la misma vida llena de momentos aprendí que uno más uno dá dos, porque fuimos diferentes, porque uno dá todo de él y el segundo o la segunda brinda todo de el o ella, entonces el amor es mutuo, todo suma y no hay por qué cuestionar absolutamente nada, no existe el 70; 30 uno da 50 y el otro da 50 y punto.

Fuimos diferentes y somos diferentes yo te acepto como sos y yo no busco aceptación y adaptación por eso si me tengo que ir pues me marcho, para qué seguir si no te contento.

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Viví mi vida pensando en contra de los esposos y las esposas, sabiendo que es una etiqueta machista tratando de idealizarse como esposados y uno atado al otro, no es así, no estoy en contra de los matrimonios y jamás lo estuve, marido y mujer no suena igual y eso me agrada.

Me agradaría que en algún momento de la vida se terminen las granadas, que le vendan todas las armas a la tierra y negocien por un planeta restaurado y un mundo vacío de armas, lleno de amor y de verde, naturaleza que nos implanta vida, y sin tener que preocuparnos por los calentamientos globales.

Contento volvería si el amor fuera más normal para la sociedad que no entiende que el placer que uno siente comiendo helado o golosinas o cosas saladas, yo lo siento besandole hasta la sombra, o tal ves sentir esa sapiosexualidad en mis venas que hacen bombear mi sangre como si los pistones de un auto de carrera está por correr sus primeras vueltas después de ser cambiadas sus yantas.

Me hubiese gustado que los calendarios tengan más valor e importancia que las horas, minutos y segundos.

Me habría encantado que las horas fuesen dias y los días años, los años siglos y los siglos decadas.

Siento como si algo de esto narrado llenára el vacio y cicatriza mi herida, porque lamentablemente cuento como sociedad, pero no piensen contar conmigo para eso, yo me desligo de eso, yo rompo el sistema, soy anticapitalista, antianarquismo, antimachista pero marxista, antiburocrata, quieren pero nunca voy a ser como ellos, llamenme como quieran, SadKiel, Arce, Ernesto, el distinto, inepto o el Uni.

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Atentamente tu nostalgia que paradójicamente es una metáfora irracional que conlleva mucha razón y jamás explica nada, porque la respuesta siempre dije que está en uno.

Quiero que sepas antes de despedirme que si él tiempo pasara en reversa y siempre en viceversa, siendo conscientes de lo que vivimos, me volvería a enamorar de vos, y lo haría desde antes de todos los tiempos como cuando siento amarte desde el principio de los números enteros o sea del infinito negativo, hasta el infinito positivo sin final, finalmente; fin.

Ernesto Arce