NO CORRÍA EL AÑO 1845
EN IRLANDA,
NO ERA LA ” PELONA”.
Ni era 1932
en la Unión Soviética,
Ni épocas donde se decía: ” de eso no se habla ni se llora”.
Ni era China en 1958,
ni Bengala, ni Korea, Etiopía, Grecia, la India, Vietnam, Ucrania,
ni aún… Gaza.
Pero era ,como el león en la selva que ataca.
No era la Katrina de Rivera, ni la ” calaca”,
ni la ” flaca”.
Pero está presente en los más de 640.000 personas que hoy enfrentan el hambre.
Sí.Ya está en las puertas de sus casas…
Donde, ni siquiera una sopa humea,
y muchos van peleándo un mendrugo de pan a una rata callejera.
Su dolor carcome el alma.
Mientras las suyas se desprenden como pájaros con el buche escuálido.
Y la amargura de un grito queda ahogado en la garganta…
Con ojos que de lágrimas le temen al olvido y hasta al mismísimo dolor espantan.
Son manos que no tocarán un futuro…
Un recordatorio que,
pende como péndulos sobre aquellos que ,
del odio,
hacen muros…
¡ Cuidado!
La ” huesuda”
y la “suerte cambiante” se han escapado
de sus jaulas.
Ambas son compañeras,
con dos caras:
la lisonjera
y la vengadora,
la atrapante
y la “atrapadora”.
Fotografías amarillas delatan sus historias,
rostros filosos, pálidos.
La noche pinta ojeras bajo sus inexistentes camas.
Y muchos, las ignoran…
¿ Es que, en el lugar del corazón llevan una piedra anclada?
¿ Qué ser humano
no se conmueve
ante una flor
o ante una mirada?
¿ O ante el amor,
o ante la guerra?
Esto es el hoy…
la muerte, la huesuda,
la pelona, la calaca,
la katrina y la hambruna salieron a buscar venganza.
Ya no se ocultan
en los humedales,
ni entre huecos oscuros de callejuelas con males.
Están entre nosotros.
La sin piedad,
es ella.
La fiel compañera
del hambre ,
la que sentencia
sobre el universo,
y nosotros,
sus presos:
” Esta es la humanidad que no supo
cuidar su tierra
y hoy
vemos sobre ella, regados… sus huesos”.
Ada Noemí Zagaglia
Derechos reservados de autora por el Tratado de Berna.
Irlanda.

