EN EL DÍA DEL DALTONISMO, EL DR. LUCAS VIANA (MN 106531), ESPECIALISTA EN NEURO-OFTALMOLOGÍA EN CHARLES CENTRO OFTLAMOLÓGICO, EXPLICA POR QUÉ ESTA CONDICIÓN AFECTA MUCHO MÁS A LOS VARONES QUE A LAS MUJERES, CÓMO SE DIAGNOSTICA Y QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE NACER CON ELLA Y DESARROLLARLA EN LA ADULTEZ.
Confundir el rojo con el verde en un semáforo, no distinguir un gráfico a color en una presentación de trabajo o notar que ciertos tonos “no cierran” del todo: para muchas personas daltónicas, estas situaciones fueron siempre así y nunca supieron por qué. El daltonismo, una alteración en la percepción de los colores, puede acompañar a alguien durante años sin que sea consciente de ella, y afecta a un porcentaje sorprendentemente alto de la población: según el National Eye Institute (NEI), aproximadamente 1 de cada 12 hombres lo presenta, frente a una proporción mucho menor en las mujeres.
“El daltonismo puede presentarse de distintas formas y afectar la percepción de los colores de manera variable”, explica el Dr. Lucas Viana (M.N. 106531), médico oftalmólogo, especialista en neuro-oftalmología en Charles Centro Oftlamológico. “En la mayoría de los casos, la persona tiene dificultad para diferenciar determinados colores o tonalidades, y puede convivir con esta condición durante años sin saberlo”.
¿Cómo funciona la visión de los colores?
La percepción cromática se inicia cuando la luz ingresa al ojo y llega a la retina. Allí se encuentran los conos, células especializadas que responden a diferentes longitudes de onda correspondientes al rojo, el verde y el azul. El cerebro recibe esta información y la combina para generar la percepción de los colores. Sin embargo, cuando uno o más tipos de conos no funcionan de la manera habitual, la capacidad para distinguir ciertas tonalidades se ve afectada.
No todas las personas con daltonismo perciben el entorno de la misma forma. La alteración más habitual dificulta diferenciar algunos tonos de rojo y verde, aunque también existe una variante menos frecuente que afecta la capacidad para distinguir combinaciones relacionadas con el azul y el amarillo. El espectro va desde dificultades muy leves hasta la ausencia completa de percepción de los colores, una condición poco común conocida como acromatopsia.
Dr. Lucas Viana, especialista en neuro-oftalmología en Charles Centro Oftalmológico





