NADIE TENDRÁ QUE VESTIRSE DE OTRA PERSONA, SIMULAR.
Nadie tendrá que intentar hablar en mi propio único dialecto.
Yo lo inventé para poder costearme la residencia en este planeta
Sin atravesar un asilo.
Y tengo pensado regresar a ese pueblo de dónde hui cuando el amor
Me perseguía los pasos como un gigante que podría quitar el techo de la habitación con un soplido.
Esa era mi imagen del amor, que me pulverizara.
Pero ahora quiero un colibrí que me trascienda.
Karim Quiroga
*Fotografía: John Hussein


