Se viene el Primer Festival de los Sentidos y propone otra forma de viajar

ENTRE ÁRBOLES, AVES, FLORES, INTENSOS AROMAS Y CAMINOS DE TIERRA, EL PUEBLO DEL MILLÓN DE ÁRBOLES PROPONE DESCUBRIR UNA FORMA DIFERENTE DE DISFRUTAR UNA ESCAPADA. EL 25 DE OCTUBRE, ESA IDENTIDAD SE EXPRESARÁ EN LA PRIMERA EDICIÓN DEL FESTIVAL DE LOS SENTIDOS. ¿SE PUEDE VOLAR SIN ALAS? ¿SE PUEDE SENTIR UN LUGAR MÁS ALLÁ DE LO QUE ALCANZAN LOS SENTIDOS? CAZÓN PROPONE DESCUBRIRLO.

En tiempos en los que todo parece suceder cada vez más rápido, existen lugares que proponen exactamente lo contrario: detenerse. Cazón, en el partido de Saladillo, es uno de ellos. Un pequeño pueblo bonaerense donde el paisaje, los árboles, las aves y los sonidos de la naturaleza forman parte de una experiencia que no necesita grandes atracciones para convertirse en un viaje diferente.

Sin embargo, este Primer Festival de los Sentidos propone ir un poco más allá: no se trata solamente de mirar, escuchar, tocar, oler y saborear, sino también de abrirse a aquello más sutil que se percibe cuando el cuerpo y la mente entran en contacto con la naturaleza. Una experiencia que combina los sentidos, la energía y las sensaciones que despierta un lugar como Cazón, donde el entorno invita a conectarse de otra manera.

Conocido como el “pueblo del millón de árboles”, Cazón se encuentra a 15 kilómetros de Saladillo y cuenta con uno de sus principales patrimonios naturales en el Vivero Municipal Eduardo L. Holmberg, un espacio de 210 hectáreas donde los visitantes pueden caminar por senderos rodeados de árboles y plantas, conocer distintas especies y recorrer el bosque a través de un circuito audioguiado. La propuesta también permite observar aves y acercarse a una naturaleza que en esta época del año adquiere los colores y aromas de la primavera.

LEER  Un nuevo espectáculo para descubrir el vínculo entre el mar y el universo en el Planetario

La experiencia comienza mucho antes de llegar a una actividad puntual. Está en el camino, en la tranquilidad de sus calles, en el sonido de las aves autóctonas que acompañan los recorridos y en la posibilidad de caminar sin apuro. En octubre, además, Cazón se transforma con la floración de sus espacios verdes y ofrece un paisaje especialmente atractivo para quienes buscan disfrutar del aire libre y de una escapada alejada de los circuitos turísticos más tradicionales.

Un festival para recuperar los sentidos

En ese contexto tendrá lugar la primera edición del Festival de los Sentidos, el domingo 25 de octubre de 2026, en la Base de Campamento de Cazón. La propuesta nació como una nueva alternativa de turismo de bienestar y reunirá actividades destinadas a vincular naturaleza, movimiento, arte y prácticas conscientes.

Durante la jornada habrá talleres, exposiciones, espacios para emprendedores, propuestas gastronómicas saludables y actividades guiadas por terapeutas y facilitadores. El encuentro está pensado tanto para quienes ya participan de este tipo de experiencias como para quienes sienten curiosidad y quieren acercarse por primera vez.

Más que sumar una actividad a la agenda turística de la provincia, el festival busca poner en primer plano aquello que hace diferente a Cazón: la posibilidad de bajar el ritmo, recuperar el contacto con la naturaleza y volver a prestar atención a los sentidos.

La entrada será mediante un intercambio solidario de alimentos no perecederos o artículos de limpieza, que serán destinados a instituciones de Saladillo.

Un destino para quedarse un poco más

Cazón forma parte de esos pueblos bonaerenses donde la experiencia turística no se construye a partir de una larga lista de atracciones, sino del encuentro con un paisaje y una forma de vida. El vivero, los senderos, las aves, los árboles, los emprendimientos locales y las propuestas gastronómicas permiten

LEER  Llega al país la muestra: Técnicas Superlativas de Japón, un encuentro entre la tradición y el arte contemporáneo japonés

Así, la primavera encuentra a Cazón con una agenda que pone en valor aquello que lo distingue: un paisaje construido durante décadas alrededor de los árboles y una comunidad que busca transformar ese patrimonio natural en experiencias para quienes necesitan, aunque sea por un día, cambiar la velocidad de la vida cotidiana por otra más pausada.