PARA MILLONES DE TRABAJADORES ARGENTINOS, JUNIO TRAE UNO DE LOS INGRESOS MÁS ESPERADOS DEL AÑO: EL AGUINALDO —EQUIVALENTE AL 50% DEL MEJOR SUELDO DEL SEMESTRE—. Y JUNTO CON ÉL APARECE UNA PREGUNTA RECURRENTE: ¿CONVIENE GASTARLO, INVERTIRLO O AHORRARLO?
En un contexto donde muchas familias llegan con deudas acumuladas, cuotas de tarjeta y pérdida de poder adquisitivo, la respuesta puede ser menos sofisticada de lo que parece. Antes de pensar en rendimientos o inversiones, tal vez la mejor decisión sea ordenar las finanzas personales.
No se trata de una suma menor. Según el último dato oficial del RIPTE correspondiente a marzo de 2026, el salario promedio es de $1.775.664, por lo que el medio aguinaldo bruto ronda los $880.000 para un trabajador registrado promedio. Independientemente del monto, la pregunta sigue siendo la misma: ¿cuál es la mejor manera de utilizar ese ingreso extraordinario?
Cómo llegan las familias a junio
La inflación de abril fue 2,6% mensual, con 12,3% acumulado en el primer cuatrimestre y 32,4% en los últimos 12 meses. Según las proyecciones del REM que publica el Banco Central, se espera una inflación del 2,3% para mayo, y niveles cercanos al 2% hasta octubre de este año.
En paralelo, la morosidad de la deuda de familias -falta de pago de deudas- trepó al 11,2% en febrero y alcanzó 11,6% en tarjetas de crédito, los valores más altos en dos décadas. Por ende, muchos hogares llegan a junio arrastrando saldo deudor en tarjeta o créditos personales.
En este contexto, la pregunta deja de ser dónde invertir el aguinaldo y pasa a ser otra: ¿qué decisión genera hoy el mayor beneficio financiero para el hogar?
Por qué la tarjeta pesa más que cualquier inversión
Los bancos suelen cobrar intereses muy altos por los saldos impagos, y las multas por atraso pueden duplicar ese costo. La morosidad actual, que ya supera los niveles de la pandemia, muestra el impacto real de esa situación.
Como ninguna inversión tradicional —plazo fijo, cuentas remuneradas, entre otras— suele ofrecer un rendimiento superior al costo de financiar la tarjeta, la mejor decisión suele ser pagar el total en tiempo y forma antes de buscar dónde colocar el excedente.
Antes de invertir, un colchón de gastos
Si después de cancelar el saldo de tarjeta y otras deudas onerosas todavía sobra, el siguiente paso es armar un fondo de emergencia equivalente a tres o seis meses de gastos fijos del hogar. Un hogar con gastos mensuales de $800.000 necesita un fondo de entre $2,4 millones y $4,8 millones, disponible y de bajo riesgo. Las alternativas usuales para ese tramo son cuentas remuneradas en billeteras virtuales. El plazo fijo suele descartarse porque el fondo de emergencia debe estar disponible para ser gastado -ante una emergencia- y el plazo fijo requiere esperar al final del plazo para disponer del dinero.
Los rendimientos que ofrecen la mayoría de billeteras virtuales hoy se mueven en un rango amplio entre el 17% y el 22% según la plataforma, y se actualizan constantemente.
¿Y si después de todo eso todavía sobra dinero?
Cuando el aguinaldo deja un sobrante por encima del fondo de emergencia, el horizonte -plazo temporal- define la estrategia. Para 90 días o más, los plazos fijos UVA ajustan el capital por inflación con un plus de tasa, lo que protege el poder de compra si la suba de precios se acelera.
Para perfiles con algo más de práctica, los BONCAP ofrecen un rendimiento anual del orden del 26% según vencimiento. Esta inversión es similar a un plazo fijo. Algunas de sus diferencias son: plazo más largo, rendimiento más alto actualmente, y posibilidad de vender en cualquier momento, aunque su precio puede subir y bajar en ese periodo.
Otra alternativa muy elegida, son los bonos ajustables por inflación (CER). Algunos, tales como el TZX28, TZXM9, TZXD7, ofrecen seguir la inflación de los próximos meses u años y pagar un extra muy superior al de un plazo fijo UVA. Éste último, ofrece generalmente un 1% por sobre la inflación, mientras que estos bonos oscilan generalmente entre el 5% y 7% anual sobre la inflación.
Todos los instrumentos en pesos tienen volatilidad de mercado, y el rendimiento real depende del comportamiento de la inflación. La elección depende del plazo, el riesgo tolerado y el uso previsto del capital.
REFLEXIÓN FINAL
En un contexto donde cada peso cuenta, la educación financiera no consiste solamente en conocer inversiones o buscar el mejor rendimiento. También implica aprender a ordenar prioridades, entender el costo de las deudas y construir un margen de tranquilidad para afrontar imprevistos.
Tratado como ingreso extra para consumo, el aguinaldo suele evaporarse antes del invierno. Tratado como herramienta para reducir pasivos caros y asegurar liquidez, mejora la posición financiera del segundo semestre sin sacrificios extraordinarios. La diferencia entre las dos opciones no está en la rentabilidad de la inversión: está en haber mirado primero las deudas del hogar antes de buscar oportunidades en inversiones.
Muchas veces, la mejor decisión financiera no es la más sofisticada ni la que promete mayores ganancias. Es simplemente la que fortalece la situación económica del hogar. Y para millones de argentinos, este aguinaldo puede ser una oportunidad para empezar justamente por ahí.
Por Ariel Mamani
Ariel Mamani, con apenas 26 años, se ha convertido en uno de los referentes jóvenes en educación financiera en América Latina. Desde su experiencia como inversor autodidacta y fundador de INVERARG —una empresa dedicada a acercar el mundo de las inversiones a las personas comunes— impulsa una misión que va más allá de enseñar a invertir: democratizar el conocimiento financiero y promover la inclusión económica, compartiendo herramientas prácticas que permitan a cada persona administrar sus ahorros con criterio y confianza.
Su recorrido comenzó a los 19 años, cuando decidió invertir los ahorros de su primer sueldo. Esa experiencia inicial se transformó en una vocación por enseñar a otros lo que aprendió por cuenta propia. Desde el año 2020, más de 20.000 estudiantes de 46 países se formaron con INVERARG, un proyecto educativo con impacto real y sostenido.
Ariel comparte su conocimiento de manera abierta a través de charlas y libros, contenidos educativos y espacios gratuitos de formación, convencido de que la educación es la vía más efectiva para transformar realidades y reducir brechas de desigualdad. Ofrece capacitaciones accesibles donde busca despertar el interés por las finanzas, las inversiones y la planificación a largo plazo. Su objetivo no es solo formar inversores, sino crear una comunidad consciente, informada y capaz de tomar decisiones financieras inteligentes, sin importar el punto de partida. Además, de lograr “ser exitosos”, entendiendo al éxito como motor de cambio para mejorar la vida de las personas. Su mirada joven y pedagógica lo posiciona como una voz fresca dentro del ecosistema financiero.
Autor del libro “Un Centennial Experto en la Bolsa” —que va por su cuarta edición—, coautor del libro “Finanzas Inteligentes”, también fue colaborador en medios como Infobae, DolarHoy, Binance y Rankia, y conferencista en instituciones como el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). Actualmente brinda conferencias en ITPA (Escuela Técnica Bilingüe de CABA – Colegio Philips). Además, sus programas educativos cuentan con el aval de la UEAN – Universidad Escuela Argentina de Negocios -.
Formado en el New York Institute of Finance (NYIF) y certificado por la Comisión Nacional de Valores (CNV), Ariel representa a una nueva generación de líderes que entienden las finanzas como una herramienta de transformación social. Con una perspectiva educativa y comprometida, trabaja para que cada vez más personas puedan construir su futuro financiero con autonomía, responsabilidad y propósito.





