Qué comunidad bonaerense queremos construir?

ENTRE EL IDEOLOGISMO DE LAS CONSIGNAS Y EL RACIONALISMO PRODUCTIVO

La discusión sobre el futuro de la Provincia de Buenos Ayres no debería reducirse a la alternancia de gobiernos, partidos o dirigentes. Existe una cuestión más profunda y decisiva: qué tipo de comunidad queremos construir y qué método político necesitamos para hacerlo posible.

Durante décadas, la política bonaerense osciló entre distintas formas de centralización, asistencia, administración de urgencias y planificación burocrática. Las diferencias ideológicas fueron importantes, pero también se consolidó una tendencia que atraviesa diversas corrientes políticas: evaluar las decisiones por sus intenciones antes que por sus resultados.

Cuando las consignas sustituyen a la realidad y los relatos reemplazan a la evaluación, la política corre el riesgo de transformarse en una administración permanente de problemas que nunca terminan de resolverse. La buena voluntad resulta necesaria, pero no suficiente. Una comunidad progresa cuando logra convertir sus objetivos en resultados verificables que mejoran la vida de las personas.

Frente a este escenario debemos discutir desde una posición Racionalista de carácter Productivo y Bonaerense. No como una nueva ideología destinada a reemplazar a otra, sino como un método de gobierno y organización social basado en la realidad, el conocimiento, la producción y la responsabilidad sobre las consecuencias.

Esta visión encuentra puntos de encuentro con las mejores tradiciones de la articulación entre Estado, la producción, el protagonismo de los municipios, las universidades y la búsqueda del bien común. Pero incorpora además los desafíos propios del S.XXI: la revolución tecnológica, la economía del conocimiento, la biotecnología, la inteligencia artificial y la transformación digital.

Buenos Ayres posee condiciones extraordinarias para liderar ese proceso. Sus 135 municipios reúnen universidades, puertos, industrias, centros tecnológicos, actividades agropecuarias, cooperativas, pymes y recursos humanos de enorme valor. Sin embargo, gran parte de ese potencial permanece fragmentado o subutilizado por la ausencia de una estrategia territorial común.

LEER  Más de 2000 personas participaron de la Expo Empleo en la Facultad de Ingeniería

Desde un Racionalismo Productivo Bonaerense se debe convertir a la provincia en una gran comunidad de comunidades, donde cada región y sus municipios puedan desarrollar sus capacidades específicas dentro de un proyecto compartido de desarrollo.

La producción ocupa un lugar central. No porque todo deba reducirse a la economía, sino porque ninguna comunidad puede sostener educación, salud, infraestructura, seguridad o políticas sociales duraderas sin generar riqueza genuina.

Pero la producción del S.XXI exige incorporar nuevos paradigmas. La biotecnología permite agregar valor a los recursos naturales, desarrollar nuevos materiales, mejorar cultivos y crear cadenas productivas de alto conocimiento. La economía circular impulsa el aprovechamiento eficiente de los recursos, reduce desperdicios y transforma residuos en nuevas oportunidades económicas. La economía del conocimiento abre posibilidades para que ciudades intermedias y pequeñas localidades participen de actividades globales sin abandonar sus territorios.

Al mismo tiempo, la digitalización de la provincia debe transformarse en una política estratégica. La conectividad, los datos abiertos, la interoperabilidad de los sistemas públicos y la simplificación administrativa son herramientas fundamentales para mejorar la gestión y acercar los aparatos del Estado a los bonaerenses.

La modernización estatal no implica un Estado más pequeño ni más grande. Implica un Estado moderno, más inteligente, transparente, eficiente y orientado a resultados. Un Estado capaz de planificar, coordinar y evaluar políticas públicas con criterios objetivos.

En ese contexto, la IA representa una oportunidad histórica. Aplicada a la salud, la educación, la seguridad, la gestión municipal, la planificación territorial y la administración pública, puede multiplicar capacidades, mejorar diagnósticos, optimizar recursos y acelerar procesos de decisión. La cuestión central no es si la IA llegará a Buenos Ayres, sino si los bonaerenses seremos protagonistas de esa transformación o simples espectadores.

LEER  A ambas orillas del Atlántico, Marianne celebró sus 15 años con una renovada agenda cultural y de negocios para fortalecer el vínculo entre Argentina y Francia

Por eso, el Racionalismo Productivo Bonaerense se estructura alrededor de seis principios: realidad, conocimiento, producción, innovación, autonomía y resultados. La realidad permite comprender los problemas; el conocimiento aporta las herramientas para resolverlos; la producción genera las bases materiales del desarrollo; la innovación amplía capacidades; la autonomía fortalece a las comunidades; y los resultados permiten verificar si los objetivos fueron cumplidos.

La verdadera discusión no se plantea entre Estado y comunidad, ni entre sensibilidad social y racionalidad. El desafío consiste en construir una comunidad capaz de combinar solidaridad con producción, tecnología con humanidad, innovación con arraigo territorial y desarrollo económico con dignidad humana.

La pregunta es simple: ¿queremos seguir administrando problemas o queremos organizar nuestras capacidades para construir soluciones?

El S. XXI no juzgará a Buenos Ayres por la cantidad de consignas que haya producido, sino por la capacidad de sus comunidades para generar conocimiento, trabajo, innovación y prosperidad compartida. Allí reside la diferencia entre una política que se justifica por sus intenciones y una política que transforma la realidad.

Luis Gotte
Mar del Plata
luisgotte@gmail.com
Es coautor de la serie Buenos Ayres Humana, integrada por “La hora de tu comunidad”, “La hora de tus intendentes” y “Junín, capital de los bonaerenses”. Actualmente prepara nuevas entregas: “Buenos Ayres, Comunidad de Comunidades. Una propuesta bioeconómica para repoblar 600 pueblos bonaerenses” y “La Revolución Bonaerense del S. XXI, las Cartas Orgánicas municipales”. Además, es autor de “La Comunidad Organizada en la Era de la Inteligencia Artificial. Ni dioses ni máquinas”, publicada en Amazon en 2026.