EL CENTRO HISTÓRICO DE LECCE SE DESPLIEGA COMO UN ESCENARIO DONDE LA LUZ COMPONE SU PROPIA DRAMATURGIA. LAS FACHADAS BARROCAS, TALLADAS CON UNA MINUCIOSIDAD CASI TEXTIL, ABSORBEN EL SOL Y LO DEVUELVEN EN DESTELLOS COLOR MIEL. LAS MURALLAS LEVANTADAS EN EL SIGLO XVI TODAVÍA ABRAZAN LA CIUDAD ANTIGUA Y CONTIENEN UN ENTRAMADO DE CALLES ESTRECHAS QUE INVITAN A CAMINAR SIN RUMBO FIJO. EN ESE CORAZÓN PROTEGIDO POR SIGLOS DE HISTORIA, UNA ANTIGUA MASSERIA DEL SEISCIENTOS ENCONTRÓ UNA NUEVA VIDA CONVERTIDA EN RESIDENCIA ARTÍSTICA Y REFUGIO CONTEMPORÁNEO. LA FIERMONTINA LUXURY HOME EMERGE COMO UNA CASA CON ALMA, UN ESPACIO DONDE CADA OBJETO PARTICIPA DE UN RELATO MAYOR.
La historia que sostiene este proyecto comienza con Antonia Fiermonte, nacida en Puglia en 1914. Violinista y pintora, su talento precoz la llevó desde el sur italiano hacia Roma y más tarde a París. La familia abandonó definitivamente su tierra en 1932, dejando atrás un paisaje de olivos y piedra clara. Casi cien años después, sus nietos, Fouad Giacomo y Antonia Yasmina Filali, regresaron a Lecce con el deseo de reconectar con esas raíces y de compartir la vida extraordinaria de su abuela a través de un proyecto que uniera hospitalidad y arte. En 2015 esa intención tomó forma concreta en el centro histórico.
Antonia conoció en Roma al escultor René Letourneur, figura relevante del Art Déco y ganador del Grand Prix de Rome en Villa Medici. La relación se convirtió en un amor intenso que la llevó a instalarse en Francia y a convertirse en musa, modelo y esposa del artista. Más adelante, el vínculo con Jacques Zwobada, colega y amigo de Letourneur, transformó su destino. Tras años complejos, Antonia se casó con Zwobada. Su muerte prematura en 1956, a los cuarenta y dos años, marcó profundamente a ambos escultores. El dolor compartido volvió a unir a los dos hombres, mientras la memoria de ella se materializaba en obras y en un mausoleo dedicado en Mentana. Ese entramado sentimental y creativo constituye el hilo invisible que recorre la residencia leccese.
El acceso a la propiedad conduce a un amplio jardín de olivos centenarios. Los troncos retorcidos y la sombra plateada generan una atmósfera suspendida, aislada del bullicio urbano. Entre la vegetación aparecen esculturas modernas que dialogan con la naturaleza circundante, Armonia II de Letourneur, La coppia de Zwobada y Le due sorelle de Fernand Léger trazan un itinerario donde el arte se integra con la tierra del Salento.
Las diecinueve suites se distribuyen entre el jardín protegido por las murallas y un edificio cercano denominado Suites à côté. La restauración fue dirigida por el arquitecto Antonio Annichiarico, quien respetó las bóvedas en piedra calcárea color ámbar, rasgo distintivo de Lecce. Algunas habitaciones conservan chimeneas originales que aportan carácter, otras se abren a terrazas privadas o jardines íntimos. Una de ellas cuenta con piscina propia en su espacio exterior, ofreciendo un refugio aún más personal.
El diseño interior fue concebido por Charles Philippe y Christophe, del estudio Laboratoire Design en Rabat. La selección incluye mobiliario italiano, textiles elaborados a medida, objetos antiguos y piezas pertenecientes a la familia Fiermonte Filali. Obras de Le Corbusier, Charlotte Perriand y Tobia Scarpa se integran con naturalidad a un conjunto donde fotografías históricas y bustos en bronce evocan la figura de Antonia. En la biblioteca del primer piso, lámparas de modernariato iluminan volúmenes dedicados al arte, generando un espacio propicio para la contemplación.
Las habitaciones ofrecen amplitud y luminosidad, camas de tamaño generoso, baños privados con duchas espaciosas y, en algunos casos, bañeras exentas y doble lavabo. La línea de cortesía incluye productos orgánicos de origen italiano, y una máquina de café con selección de cápsulas e infusiones acompaña la estadía. La tecnología se integra con discreción, climatización individual, conexión inalámbrica, televisión satelital, sistema de sonido e insonorización aseguran comodidad sin alterar la atmósfera serena.
Sabores, bienestar y horizontes abiertos
Dentro del predio, el restaurante Zéphyr se ubica en un agrumeto resguardado. Las luces cálidas realzan el perfume de los cítricos al anochecer y crean un entorno envolvente. La propuesta culinaria se apoya en la tradición mediterránea con mirada contemporánea, ingredientes seleccionados con atención entre pequeños productores y presentaciones que combinan estética y sabor. En el salón principal, la escultura La liberté de Jacques Zwobada, realizada en 1953, ocupa un lugar destacado y recuerda la intensidad biográfica que atraviesa todo el proyecto.
La piscina se extiende bajo la sombra de los olivos y ofrece un espacio de pausa y contemplación. El jardín protegido por las murallas antiguas invita a prácticas de yoga orientadas a recuperar equilibrio interior a través de respiración y meditación. Se pueden reservar masajes de distintas tradiciones, desde técnicas ayurvédicas hasta tratamientos de inspiración tailandesa o californiana. A pocos pasos, otra residencia de la colección familiar alberga un espacio dedicado al relax con tratamientos específicos en un entorno de luces suaves y aromas envolventes.
La experiencia se completa con la figura del Guest Ambassador, presencia dedicada a acompañar al huésped desde su llegada hasta la despedida. A través de sugerencias personalizadas, diseña recorridos por Lecce y el Salento que revelan facetas menos evidentes del territorio. Talleres de artesanos, museos singulares, bodegas familiares y direcciones gastronómicas se integran en itinerarios construidos a medida, junto con recomendaciones de playas más tranquilas y calas apartadas.
El Salento despliega una geografía diversa. Sobre el Adriático, la ruta entre Otranto y Santa Maria di Leuca ofrece acantilados y grutas que se abren a un mar de transparencia luminosa. Hacia el Jónico, las extensas playas de Pescoluse y Porto Cesareo alternan con dunas cubiertas de vegetación mediterránea y pinares que enmarcan aguas bajas y claras. El Parque Natural Regional de Porto Selvaggio y Palude del Capitano conserva paisajes casi intactos, mientras torres costeras y antiguas masserie evocan siglos de historia agrícola.
Los pueblos del interior enriquecen el recorrido, Galatina, Galatone, Nardò, Copertino, Specchia, Presicce y Melpignano forman parte de un entramado cultural donde la arquitectura, las iglesias y los frantoi hipogei revelan capas sucesivas de tiempo. En la Grecìa Salentina persiste la lengua grika, herencia helénica que encuentra su expresión festiva cada agosto en el concierto de la Notte della Taranta, evento de resonancia internacional.
En este contexto, La Fiermontina Luxury Home se presenta como un refugio que integra memoria familiar, arte moderno y paisaje meridional. Cada escultura entre los olivos, cada retrato en los pasillos y cada piedra dorada bajo el sol contribuyen a una experiencia donde la hospitalidad se convierte en acto cultural. Lecce despliega su magnificencia barroca más allá de sus puertas, mientras en el interior de esta casa el tiempo adquiere otra densidad, permitiendo al viajero sumergirse en una historia que continúa vibrando con intensidad y elegancia.
Para organizar visitas guiadas a las iglesias y monumentos de Lecce, toda la información actualizada y los servicios disponibles pueden consultarse en los sitios oficiales de Artwork Cultura y Chiese di Lecce.
Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello





