ES EL MÁS FRECUENTE ENTRE LAS MUJERES EN EL MUNDO Y, SI CONTINÚAN LAS TENDENCIAS ACTUALES, LOS DIAGNÓSTICOS PODRÍAN SUPERAR LOS 3,5 MILLONES AL AÑO EN 2050. ASIMISMO, LA BRECHA ENTRE PAÍSES TAMBIÉN IMPORTA: LA OMS ADVIERTE QUE LOS RESULTADOS DEPENDEN DE QUE LAS PERSONAS PUEDAN ACCEDER A DIAGNÓSTICO OPORTUNO Y A UNA ATENCIÓN INTEGRAL.
Cada 19 de octubre, el Día Mundial del Cáncer de Mama pone el foco en una enfermedad que afecta a millones de personas y recuerda que la información, la consulta y el acceso a la atención forman parte de la respuesta. Una proyección global publicada en 2026 en The Lancet Oncology, basada en datos de 204 países y territorios, advierte que los casos y las muertes podrían seguir aumentando en las próximas décadas. El crecimiento y el envejecimiento de la población contribuirían a esa tendencia.
Pero el desafío no se limita a la evolución de las cifras. Las posibilidades de detectar la enfermedad, confirmar un diagnóstico y comenzar un tratamiento varían entre países y regiones. La Organización Mundial de la Salud señala que la detección temprana debe estar vinculada con una evaluación oportuna y con acceso a una atención integral.
Conocer los cambios que pueden aparecer en las mamas ayuda a saber cuándo consultar. Entre las señales que requieren atención se encuentran un bulto o engrosamiento, modificaciones en el tamaño o la forma, cambios en la piel o el pezón y secreciones anormales. Estos signos no indican necesariamente que haya cáncer, pero es importante que sean evaluados por un profesional, incluso cuando no causan dolor.
La mayoría de los bultos mamarios no son cáncer. Aun así, no es posible determinar su causa sin una evaluación médica y, si corresponde, estudios complementarios. Consultar permite aclarar dudas y definir los pasos siguientes con orientación profesional.
“Las proyecciones nos recuerdan que la respuesta también depende de que las personas puedan acceder a una consulta y completar los estudios que les indiquen. Contar con información clara y acompañamiento puede ayudar a transitar ese recorrido”, señala la Dra. María Césari, Ginecóloga del CMC San Juan de Boreal Salud (MP 3181 ME 119).
Los controles preventivos deben adecuarse a cada persona. La edad, los antecedentes personales y familiares y otros factores pueden influir en las recomendaciones. Por eso, es conveniente conversar con el equipo de salud sobre qué estudios corresponden y cuándo realizarlos, en lugar de tomar decisiones a partir de una pauta general.
Cuando se confirma un diagnóstico, comienza otro tramo de atención: conocer las alternativas disponibles, organizar los estudios y tratamientos y sostener el seguimiento indicado. La continuidad de la atención y el acompañamiento durante ese proceso también forman parte de una respuesta integral.
“Cada situación requiere una orientación médica acorde con las necesidades de la persona. Desde el sistema de salud, facilitar el acceso a la consulta, los estudios y el seguimiento es una manera concreta de acompañar”, agregan desde Boreal Salud.
Informarse, consultar ante cambios y conversar con profesionales de la salud sobre los controles adecuados para cada caso son pasos importantes. Facilitar el acceso a la detección, el diagnóstico y la atención oportuna sigue siendo un desafío frente al cáncer de mama.





