Más allá de la búsqueda del embarazo: la importancia de cuidar la fertilidad desde edades tempranas

MANTENER HÁBITOS SALUDABLES, REALIZAR CONTROLES MÉDICOS, PREVENIR LAS ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL Y ACCEDER A INFORMACIÓN ADECUADA SON ALGUNAS DE LAS CLAVES PARA CUIDAR LA SALUD REPRODUCTIVA Y LA FERTILIDAD A FUTURO.

En la mayoría de los casos, la fertilidad comienza a ser una preocupación cuando aparece el deseo de tener hijos. Sin embargo, la salud reproductiva se construye mucho antes. Existen múltiples factores que influyen en la fertilidad futura, tanto en mujeres como en hombres, muchos de ellos relacionados con hábitos, enfermedades preexistentes, prevención y acceso a información adecuada.

“Mantener hábitos saludables, realizar controles médicos periódicos, prevenir enfermedades de transmisión sexual y poder acceder a información confiable y personalizada son algunos de los puntos clave para cuidar la fertilidad desde edades tempranas y favorecer decisiones reproductivas tomadas a conciencia y con respaldo”, explica el Dr. Mario Sebastiani, obstetra y autor de La caída de la natalidad: lo bueno y lo malo, libro del sello editorial de la Universidad Hospital Italiano.

En muchos casos, se desconoce la importancia de la consulta preconcepcional para investigar infecciones como clamidia, gonorrea y HPV. Las enfermedades de transmisión sexual pueden producir inflamación pélvica, adherencias en los órganos femeninos y obstrucción de las trompas. “La clamidia, por ejemplo, favorece la enfermedad inflamatoria pelviana y puede dañar las trompas, mientras que la gonorrea afecta la funcionalidad de las trompas y puede producir infertilidad”, desarrolla Sebastiani.

Entre los 20 y 30 años, especialmente, es importante hacer actividad física, mantener un peso saludable, realizar controles médicos y evitar el tabaquismo y el consumo de alcohol. El tabaquismo, por ejemplo, puede acelerar el envejecimiento ovárico, disminuir la calidad de los ovocitos y asociarse a un aumento en la cantidad de abortos. En los hombres, también puede afectar la calidad y el número de espermatozoides.

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En este sentido, Sebastiani subraya que la fertilidad no debe pensarse únicamente como una cuestión femenina. “El hombre no aporta solamente material genético, sino que puede influir en la calidad y sanidad de una concepción en el futuro”, señala. Según explica, la afectación de los espermatozoides puede impactar en la evolución del embarazo, la calidad de la placenta, la cantidad de abortos y también en la fertilidad de la pareja.

En este contexto, la Educación Sexual Integral (ESI) también ocupa un rol central. “Son mensajes que se deben dar desde una temprana infancia con el objetivo de favorecer el cuidado de cada uno y el cuidado de las futuras parejas, con impacto en la salud reproductiva en todas sus dimensiones”, explica el profesional.

Actualmente, los avances en medicina reproductiva también permiten trabajar desde una perspectiva preventiva. Entre las herramientas disponibles se encuentran la preservación de la fertilidad mediante congelamiento de ovocitos o espermatozoides, el análisis de la reserva ovárica, el estudio de enfermedades pelvianas como la endometriosis y el asesoramiento genético y reproductivo personalizado.

“Lo importante es que las personas puedan tomar decisiones informadas pregestacionales y comenzar a pensar en su salud reproductiva antes de iniciar la búsqueda de un embarazo. La prevención y el cuidado temprano pueden tener un impacto significativo en las posibilidades reproductivas futuras”, concluye el obstetra del Hospital Italiano.