LIQUIDEZ CAPITAL PERÚ, EMPRESA LÍDER EN FACTORING, ADVIERTE QUE EL PRÓXIMO AÑO MARCARÁ UN PUNTO DE INFLEXIÓN PARA INDUSTRIAS QUE ENFRENTARÁN MAYORES PLAZOS DE PAGO, PRESIÓN DE COSTOS Y NECESIDAD DE CAPITAL DE TRABAJO INMEDIATO.
El 2026 inicia con un escenario económico caracterizado por una recuperación gradual, un entorno electoral que influirá en la confianza empresarial y nuevas dinámicas de consumo. Ante este panorama, diversos sectores productivos del país requerirán más liquidez operativa para sostener su crecimiento, proteger su flujo de caja y responder a una demanda cada vez más competitiva.
Según especialistas financieros, la combinación de costos logísticos elevados, cambios en cadenas de suministro y plazos de pago más extensos coloca a varios segmentos económicos en una posición crítica. En ese contexto, herramientas como el factoring, que convierte facturas por cobrar en liquidez inmediata sin generar deuda, se posicionan como soluciones estratégicas.
“El 2026 será un año donde la liquidez marcará la diferencia entre avanzar o frenarse. Los sectores que operan con altos volúmenes de ventas a crédito enfrentarán mayores tensiones en caja si no cuentan con mecanismos ágiles para financiar su operación”, señala Martín Santa María, gerente general de Liquidez Capital Perú.
1. Comercio y retail: mayor rotación, pero con presión en capital de trabajo
El consumo privado continúa siendo un motor clave del PBI, pero las empresas de retail ingresan a un año con márgenes ajustados y procesos de reposición más costosos. Con campañas estacionales como escolar, Día de la Madre y Fiestas Patrias, estas compañías necesitarán liquidez para comprar inventarios, negociar descuentos y sostener operaciones intensivas.
“Las cadenas de retail manejan volúmenes enormes y plazos de pago que pueden superar los 60 días. Acceder a liquidez inmediata les permitirá mantener sus ciclos de abastecimiento sin comprometer su solvencia”, señala Santa María.
2. Construcción e infraestructura: dinamismo con retos de financiamiento
La esperada reactivación de obras públicas y privadas incrementará la demanda de capital en constructoras, contratistas, proveedores de maquinaria y empresas de servicios especializados. El principal desafío será financiar materiales, mano de obra y subcontratos mientras esperan pagos que, en muchos casos, se realizan a 90 o 120 días.
“La construcción es un sector donde los retrasos de pago son críticos. Convertir facturas en liquidez permite que las empresas no detengan obras y puedan responder a los plazos exigidos por el cliente”, sostiene el ejecutivo.
3. Agroindustria: estacionalidad, exportaciones y ciclos financieros más largos
La agroindustria peruana seguirá siendo uno de los sectores más dinámicos, pero también uno de los que más capital exige por su estructura operativa. La comercialización de productos como uva, arándanos, palta o mango requieren fuertes desembolsos en periodos cortos, mientras que los pagos de exportación se reciben varias semanas después. Entonces, la liquidez operativa será fundamental para cubrir insumos, cosechas, transporte y certificaciones internacionales.
4. Servicios y tecnología: expansión acelerada con cobros diferidos
Empresas de software, marketing digital, outsourcing y servicios profesionales experimentarán un crecimiento impulsado por la transformación digital del país. Sin embargo, muchas de ellas deben financiar proyectos con cobros trimestrales o semestrales, lo que las vuelve vulnerables a brechas de caja.
5. Manufactura y textil: presión por insumos y volatilidad de la demanda
El sector manufacturero enfrentará mayores costos de materias primas y exigencias de los clientes para plazos de pago más largos, especialmente en textil, metalmecánica y envases. La capacidad de mantener inventarios y cumplir pedidos dependerá de contar con liquidez inmediata.
De acuerdo con el gerente general de Liquidez Capital Perú, en un escenario donde la liquidez será determinante, el factoring se consolida como una herramienta que permite a las empresas financiarse sin endeudarse, utilizando como respaldo sus ventas ya realizadas.
“El factoring no solo resuelve un problema de caja. Es una herramienta de crecimiento que permite aprovechar oportunidades de negocio sin depender del sistema bancario. En el 2026, será un aliado decisivo para los sectores más intensivos en capital de trabajo”, concluye Santa María.

