EL BALANCE DEL PRIMER SEMESTRE DE 2026 DEJA UNA SEÑAL QUE EXCEDE LA POSICIÓN DE UN PUERTO EN UN RANKING: CHINA CONSOLIDA SU PREDOMINIO DENTRO DE LA LOGÍSTICA Y EL COMERCIO EXTERIOR GLOBAL.
Los volúmenes movilizados, junto con el crecimiento de varios de sus puertos, muestran el peso creciente que tiene el país asíatico en la configuración de los flujos internacionales.
Según el último análisis elaborado por la especialista Dhairya Bahl para TI, sobre la clasificación de los 30 principales terminales de Alphaliner, Shanghái mantuvo el liderazgo con 28,7 millones de TEU, un 6,2% más que en el mismo período del año anterior. Pero la novedad más significativa apareció inmediatamente detrás.
Ningbo-Zhoushan superó por primera vez a Singapur y alcanzó los 22,9 millones de TEU, frente a los 22,74 millones del tradicional hub de transbordo del sudeste asiático. La diferencia entre ambos es de apenas 160.000 TEU, pero el ritmo de crecimiento marca una distancia relevante: mientras Ningbo avanzó 8,8% en el semestre, Singapur lo hizo un 4,7%.
El dato adquiere mayor dimensión si se observa la evolución reciente de Ningbo-Zhoushan, que ya había registrado una expansión del 11,6% en 2025. Su avance permite observar una tendencia que va más allá de un cambio puntual en el ranking y refleja la creciente capacidad de los puertos chinos para concentrar y captar volúmenes del comercio internacional.
La concentración de actividad en China refuerza esa lectura. Cinco de los siete puertos más importantes del mundo se encuentran allí, mientras Shenzhen, Qingdao, Guangzhou y Tianjin registraron crecimientos de entre 3% y 8%. En contraste, Busan, en Corea del Sur, retrocedió 0,7% y quedó por debajo de Tianjin.
A esta dinámica se sumaron las disrupciones en el estrecho de Ormuz, que alteraron los flujos de contenedores en Medio Oriente y el sur de Asia. Uno de los principales afectados fue Jebel Ali, que un año atrás formaba parte del Top 10 con 7,7 millones de TEU y cayó hasta la posición 32 del ranking general.
Sin embargo, ese volumen no desapareció. La reconfiguración de las rutas hizo que parte de la actividad migrara hacia otros enclaves capaces de capitalizar los desvíos comerciales. El movimiento muestra hasta qué punto las modificaciones en las rutas internacionales pueden alterar el peso relativo de los distintos nodos logísticos.
Mientras Asia sostiene una fuerte actividad, Europa presenta una evolución mucho más débil. Rotterdam logró mantener un volumen de carga prácticamente estable, pero sus principales competidores registraron retrocesos. El complejo Amberes-Brujas cedió 1,5%, mientras Hamburgo cayó casi 4%, profundizando una tendencia negativa que ya se había observado en sus resultados anuales.
Hong Kong también continuó perdiendo terreno. Durante el primer semestre registró una baja de 3,5%, luego de haber experimentado una caída superior al 5% en el ejercicio anterior. Su evolución confirma la pérdida de actividad frente al crecimiento del ecosistema continental chino.
Los datos del primer semestre permiten observar, así, una concentración cada vez mayor de la actividad portuaria en China. Shanghái conserva el liderazgo, Ningbo-Zhoushan avanza hasta el segundo lugar y otros cuatro puertos chinos se mantienen entre los siete principales del mundo.
El escenario también muestra que las disrupciones internacionales pueden acelerar procesos que ya estaban en marcha. Mientras algunos hubs históricos pierden volumen, otros consiguen absorber esos flujos y fortalecer su posición.
En ese contexto, el desempeño de los puertos chinos no aparece como un fenómeno aislado, sino como una de las principales expresiones del creciente peso de China en la estructura del comercio exterior global.
Por Ezequiel García Corado, Gerente General de Outland Logistics





