EL ENCUENTRO ANUAL DE CEDOL REUNIRÁ EL 29 DE ABRIL A LOS PRINCIPALES REFERENTES DE LA ACTIVIDAD EN BUENOS AIRES. TECNOLOGÍA, PRESIÓN OPERATIVA Y FINANCIAMIENTO, EN UNA AGENDA MARCADA POR LA EXIGENCIA CRECIENTE DEL MERCADO. LA OPINIÓN DE UNO DE LOS REFERENTES DEL SECTOR
La logística argentina tendrá el próximo 29 de abril uno de sus espacios clave de discusión con una nueva edición del encuentro anual de la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL). En un contexto de fuerte dinamismo del consumo y mayores exigencias en la operación, el sector pondrá sobre la mesa tres variables que hoy atraviesan toda la cadena: tecnología, talento y eficiencia.
La expansión del ecommerce, la necesidad de acortar tiempos de entrega y la presión por mejorar costos están redefiniendo la actividad. En paralelo, la irrupción de nuevas herramientas tecnológicas -con la inteligencia artificial como protagonista- empieza a modificar la forma en que se planifican, ejecutan y controlan las operaciones.
Pero más allá de la innovación, el día a día sigue marcado por tensiones estructurales. En la previa del encuentro, el CEO y Founder de Wigou, Santiago Rey, puso el foco en el costo real de mover mercadería en el país.
“Mover un paquete en Argentina cuesta más de lo que parece. No es solo llevarlo de un punto a otro. Es combustible, peajes, mantenimiento, seguros, tiempos muertos, demoras en tránsito y desvíos operativos que no siempre son previsibles”, señaló.
A ese esquema se le suma el impacto del entorno urbano. La congestión, las restricciones de circulación y la falta de planificación generan un costo adicional que no siempre se mide, pero que impacta de lleno en la eficiencia.
“El caos también es un costo concreto. Se traduce en demoras, menor productividad y mayores gastos”, agregó.
La estructura impositiva aparece como otro de los factores que complejizan la operación, especialmente para las empresas más chicas.
“Ingresos Brutos, tasas municipales, cargas nacionales que se superponen. Es un sistema que obliga a destinar tiempo y recursos solo para cumplir. Para una PyME, eso muchas veces es un límite operativo y un freno a la expansión”, explicó Rey.
Del lado de la demanda, el cambio también es profundo. El consumidor empuja el ritmo de la cadena con expectativas cada vez más altas.
“El cliente compra más, pero también exige más. Quiere entregas rápidas, seguimiento en tiempo real y respuestas inmediatas. Eso obliga a toda la operación a ser más precisa, más flexible y más rápida”, sostuvo.
En ese escenario, aparece otro desafío clave que es el financiamiento. La logística es una actividad intensiva en capital, que requiere inversión constante en flota, tecnología e infraestructura.
“Sin crédito accesible, crecer se vuelve muy difícil. Se genera un descalce permanente entre lo que hay que invertir hoy y lo que se cobra después. Ese gap es un riesgo financiero concreto”, advirtió.
Con este telón de fondo, el encuentro de CEDOL buscará ordenar el mapa de una actividad que, aunque muchas veces invisible, sostiene buena parte del funcionamiento de la economía. La discusión ya no pasa solo por mover productos, sino por cómo hacerlo mejor, más rápido y con menos margen de error.

