¿ES POSIBLE ACCEDER A UNA VISIÓN COMPLETA DEL ESTADO DE SALUD EN UNA SOLA INSTANCIA? LOS AVANCES EN DIAGNÓSTICO POR IMÁGENES Y ANÁLISIS CLÍNICOS HAN DADO LUGAR A NUEVOS ABORDAJES QUE INTEGRAN DISTINTAS HERRAMIENTAS EN UN MISMO PROCESO.
En este contexto, comienza a implementarse en el país un estudio que propone una evaluación integral del organismo en una sola jornada. Se trata de un circuito médico que combina estudios por imágenes, análisis de laboratorio y evaluación clínica, adaptado a variables como edad, sexo y antecedentes personales y familiares, lo que permite definir un esquema acorde a cada caso. Dentro del conjunto de estudios, la resonancia magnética de cuerpo entero ocupa un rol central, ya que permite obtener imágenes de múltiples órganos y sistemas en una misma exploración, sin utilizar radiación ionizante.
El proceso se inicia con una consulta médica, continúa con la realización de los estudios indicados y finaliza con una instancia de devolución y análisis de resultados. Bajo la premisa de optimizar tiempos, este modelo propone una evaluación integral en una sola jornada de entre 3 y 4 horas.
El circuito se organiza de manera secuencial y es coordinado por personal de la institución, que acompaña al paciente durante todo el recorrido entre las distintas instancias. Entre cada etapa, se contemplan tiempos de espera en espacios acondicionados para tal fin.
A partir de este enfoque, es posible acceder a una visión amplia del estado de salud e identificar distintas manifestaciones clínicas en diversos sistemas del organismo, incluyendo el cardiovascular, metabólico y oncológico.
“El valor de este tipo de abordajes radica en la posibilidad de integrar en una misma instancia múltiples fuentes de información diagnóstica, lo que permite una lectura más completa y precisa del estado de salud de cada persona”, explica la Dra. Patricia Carrascosa, Directora Médica de Diagnóstico Maipú.
“En el caso de lifescan, este enfoque se traduce en circuitos organizados y personalizados que combinan distintas tecnologías para obtener una visión más amplia del organismo en una sola jornada”, sostiene la Dra. Carrascosa.
Se trata de una serie de estudios no invasivos que requieren ayuno previo. En el caso de la colonoscopía virtual, es necesaria una preparación intestinal adecuada.
“Los protocolos se organizan según franjas etarias y antecedentes clínicos. En personas menores de 40 años, el circuito suele incluir laboratorio completo con perfil metabólico y resonancia magnética de cuerpo entero, con posibilidad de sumar estudios específicos según antecedentes. A partir de los 40 años, se incorporan evaluaciones más amplias, como estudios cardiovasculares y diagnósticos por imágenes complementarios. Desde los 50 años, se suman prácticas específicas según sexo y factores de riesgo”, agrega la Dra. Carrascosa.
Este tipo de abordaje refleja una evolución en la forma de estudiar el cuerpo, al concentrar en una sola instancia distintas evaluaciones que habitualmente se realizan de manera fragmentada.

