EL ENCUENTRO ABORDÓ LOS NUEVOS DESAFÍOS PARA LA FORMALIZACIÓN EN UN MUNDO DEL TRABAJO EN TRANSFORMACIÓN Y PRESENTÓ SOLUCIONES DESARROLLADAS A PARTIR DE EVIDENCIA Y DIÁLOGO SOCIAL.
Cuatro de cada diez personas ocupadas en Argentina trabajan en la informalidad. Detrás de esa cifra conviven realidades muy diferentes según los sectores, los territorios y las poblaciones. Al mismo tiempo, las transformaciones tecnológicas están cambiando las formas de trabajar y producir. En este contexto, avanzar hacia la formalidad requiere comprender esas diferencias y desarrollar respuestas adaptadas a un mundo del trabajo en transformación.
Con ese enfoque, la Oficina de País de la Organización Internacional del Trabajo para la Argentina (OIT Argentina) realizó el 11 de agosto, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, el IX Seminario sobre Economía Informal “Caminos hacia la formalidad en un mundo del trabajo en transformación”. El encuentro reunió a especialistas y actores del mundo del trabajo para compartir perspectivas y soluciones basadas en evidencia, innovación y diálogo social.
El primer panel, “Futuro del trabajo y trabajo decente”, analizó las oportunidades y los desafíos que plantean la digitalización, la inteligencia artificial y las nuevas formas de organización del trabajo. El intercambio abordó su potencial para impulsar la productividad y desarrollar nuevas capacidades, pero también en el riesgo de profundizar brechas. En este escenario, las Normas Internacionales del Trabajo fueron destacadas como un marco para orientar las respuestas frente a los desafíos del presente y del futuro, En particular, se mencionó la reciente adopción del Convenio núm. 193 sobre el trabajo decente en la economía de plataformas. Participaron Eduardo Levy Yeyati, director académico del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Torcuato Di Tella; Verónica Amarante, directora de Investigaciones Socioeconómicas de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe; y Bárbara Perrot, especialista en empleo y desarrollo productivo de OIT Argentina.
El segundo panel, “De la evidencia a la acción”, presentó las soluciones desarrolladas durante casi dos años de trabajo de la OIT junto con sus constituyentes y actores sectoriales, a partir de un enfoque multidimensional basado en evidencia y diálogo social. Las iniciativas abarcan la construcción, la cadena de valor textil, el trabajo en casas particulares y las juventudes. La experiencia, presentada por Cecilia Lavena, coordinadora del proyecto “Soluciones innovadoras e inclusivas para la creación de empleo decente y la sostenibilidad de las empresas orientada a la transición a la economía formal” lleva a la práctica los principios de la Recomendación núm. 204 de la OIT y se inscribe en la estrategia regional FORLAC 2.0.
El trabajo dio lugar a cuatro herramientas: una Hoja de Ruta para promover el trabajo formal en la construcción; una plataforma digital para fortalecer la cadena de valor textil; una calculadora integral para trabajadoras de casas particulares y sus empleadores; y una guía para informar y capacitar a las juventudes sobre derechos laborales y su ingreso al mundo del trabajo. A través de una galería interactiva, las personas participantes pudieron explorar las soluciones y conversar con los equipos técnicos sobre sus posibilidades de implementación y adaptación a otros contextos.
El tercer panel, “La transición hacia la formalidad en tiempos de cambio: perspectivas de los actores del mundo del trabajo”, puso el foco en los próximos pasos. El intercambio reafirmó el valor del diálogo social para construir respuestas compartidas y destacó la importancia de garantizar los derechos laborales y avanzar con políticas integrales que reconozcan la heterogeneidad de la informalidad y las particularidades de cada sector. Participaron Laura Giménez, de la Unión Industrial Argentina (UIA); Guillermo Zuccotti, de la Confederación General del Trabajo (CGT); Andrés Larisgoitia, de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA-T); y Daniel Jorajuría, de la CTA Autónoma (CTA-A).
Al cerrar el encuentro, Sara Luna Camacho reafirmó que la transición hacia la formalidad sigue siendo una agenda prioritaria y destacó la vigencia de las Normas Internacionales del Trabajo para orientar la acción frente a los desafíos del presente y del futuro. “Desde la OIT vamos a seguir acompañando ese esfuerzo junto a nuestros constituyentes, convencidos de que promover la transición hacia la formalidad significa ampliar oportunidades para las personas, fortalecer a las empresas y contribuir a un desarrollo más productivo, inclusivo y sostenible”, concluyó.






