EN EL AÑO SALIENTE, LA PLATAFORMA LOGRÓ UN HITO EN SU DESARROLLO DE NEGOCIOS: ALCANZÓ LA TASA DE USO DE EXPERIENCIAS MÁS ALTA EN LA HISTORIA DE LA COMPAÑÍA.
Durante años, el desafío del mercado de regalos experienciales fue el mismo: vender experiencias que estén a la altura de las expectativas del destinatario y que se utilicen fácilmente sin que se pasen vencimientos o queden olvidadas por ser regalos digitales. En 2025, Bigbox logró quebrar ese patrón y consolidó un cambio de comportamiento a escala regional: los usuarios ya no solo regalan experiencias, las viven.
Si bien la compañía mantuvo estable el volumen de regalos vendidos —con más de 500.000 unidades comercializadas, el mismo nivel que en 2024—, el dato que define el año es otro: las experiencias efectivamente vividas crecieron un 66% interanual, superando por primera vez las 500.000 experiencias realizadas en América Latina.
Este salto implica una transformación profunda en la tasa de uso del producto. Desde Bigbox, este dato se ve comoun indicador clave de engagement, satisfacción y madurez del modelo de negocio. “El cambio no es comercial, es cultural. El usuario dejó de ver la experiencia como algo para “algún día” y empezó a vivirla como parte de su agenda real. Simplificamos procesos, ampliamos la oferta local y eliminamos fricciones. El resultado es una tasa de uso regional que creció un 66%.” afirma Gastón Parisier, CEO y Cofundador de Bigbox.
El dato que explica el fenómeno
El crecimiento no responde a una mayor venta de regalos, sino a una mejora estructural en la experiencia del usuario: procesos más simples, mayor variedad local, partners premium y una propuesta cada vez más alineada con los hábitos reales de consumo.
Un gran acierto por parte de Bigbox fue el diseño de actividades sueltas. Ahora no sólo es posible comprar experiencias con múltiples opciones, sino que también se ofrecen actividades puntuales que se reservan con fecha y horario al momento de hacer la compra. “Esto permite al usuario acceder a Bigbox como un catálogo de propuestas originales para disfrutar. Allí puede filtrar por ciudad, categoría, precio y ver disponibilidad del prestador en apenas unos minutos. La plataforma resulta muy intuitiva para todo tipo de usuarios” remarca Esteban Silva, gerente regional de experiencias y contenido.
Incluso, Bigbox desarrolló en el 2025 diversas propuestas y eventos a los cuales se podía acceder únicamente a través de Bigbox, con cupos limitados y experiencias únicas en sus categorías: Ciclos Bigbox, Calesita y Tapeando entre otros.
Este cambio de hábito se refleja también en el uso corporativo. En 2025, Bigbox cerró el año con 8.144 cuentas activas, consolidándose como una herramienta estratégica para beneficios, incentivos y cultura organizacional. “Las empresas también están cambiando. Ya no buscan solo entregar un beneficio, sino generar experiencias que se usen y se recuerden” explica Silva.
Los resultados de 2025 muestran un punto de inflexión para Bigbox y para el mercado de experiencias en general: el valor ya no está en regalar, sino en lograr que la experiencia ocurra. La mejora en la tasa de uso se convierte así en uno de los principales activos estratégicos de la compañía de cara a 2026.
Para continuar en esta línea, la compañía ya tiene en curso más desarrollos de experiencias únicas, eventos especiales y actividades de alto impacto; tiene pensado adquirir nuevos partners premium en todos los mercados; seguir invirtiendo en tecnología con foco en usabilidad y performance; y apuesta a una renovación del packaging en Argentina para modernizar la marca y mejorar la experiencia de usuario.


