La Celeste viste de Uruguay

EL FÚTBOL SUELE CONTAR HISTORIAS DE TALENTO, PASIÓN Y PERTENENCIA. LA MODA, CUANDO ALCANZA SU MÁXIMA EXPRESIÓN, TAMBIÉN HABLA DE IDENTIDAD, TERRITORIO Y CULTURA. LA ALIANZA ENTRE GABRIELA HEARST Y LA ASOCIACIÓN URUGUAYA DE FÚTBOL REÚNE AMBOS UNIVERSOS EN UNA PROPUESTA QUE TRASCIENDE EL DISEÑO DE INDUMENTARIA PARA CONVERTIRSE EN UNA DECLARACIÓN SOBRE EL PAÍS QUE REPRESENTA LA SELECCIÓN URUGUAYA.

La reconocida diseñadora presentó los uniformes de sastrería que acompañarán a La Celeste durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, una colección que pone en primer plano uno de los recursos más emblemáticos de Uruguay: la lana merino producida en el norte del país.

Para Hearst, nacida en Uruguay y criada en el establecimiento ganadero familiar en Paysandú, el proyecto tiene un significado especial. Séptima generación de productores rurales, la diseñadora construyó una carrera internacional que la convirtió en una de las voces más influyentes de la moda contemporánea, siempre con un fuerte compromiso con la sostenibilidad y los procesos responsables de producción.

La colección refleja precisamente ese vínculo entre raíces, excelencia artesanal y visión global. Cada traje fue confeccionado a medida utilizando lana merino uruguaya obtenida de establecimientos locales y procesada íntegramente en el país. La hilandería estuvo a cargo de Lanas Trinidad, una de las empresas más representativas del sector lanero nacional.

La elección del material no es casual. Uruguay es uno de los principales exportadores mundiales de lana y ha logrado posicionar su producción merino entre las más valoradas del mercado internacional. La trazabilidad, la biodegradabilidad y las certificaciones vinculadas al bienestar animal forman parte de los atributos que distinguen a esta fibra, reconocida además por su suavidad, capacidad de regulación térmica y confort.

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Los futbolistas vestirán trajes compuestos por las chaquetas Irving y los pantalones Sebastian, confeccionados siguiendo los estándares de la tradición sartorial italiana. El interior incorpora un forro de jacquard de seda pura tejido con un motivo tonal inspirado en el escudo nacional uruguayo.

Cada prenda posee además un detalle personalizado especialmente diseñado para la ocasión. En el interior de las chaquetas se incorporó un parche bordado a mano con el nombre de cada jugador junto a la referencia al Mundial 2026, convirtiendo cada traje en una pieza conmemorativa única.

La propuesta se completa con polos Stendhal elaborados en micromerino color marfil, elegidos por su ligereza, transpirabilidad y comodidad para acompañar los distintos desplazamientos del equipo.

La misma atención al detalle se trasladó a la indumentaria femenina. Los conjuntos incluyen blazers Angela y pantalones Vesta confeccionados a medida, acompañados por tops de satén de seda y calzado Hawes en azul oscuro. Los forros interiores y las terminaciones replican el mismo nivel de personalización presente en la colección masculina.

La dirigencia y el equipo ejecutivo contarán con una propuesta específica integrada por camisas de popelina Sea Island y corbatas de seda azul marino con bordados tonales inspirados en el emblema nacional. Las máximas autoridades tendrán además la posibilidad de optar entre camisas tradicionales o polos en azul marino.

Uno de los elementos más innovadores del proyecto aparece en el calzado. La colección incorpora una versión personalizada de las zapatillas Ohio, el primer modelo sustentable desarrollado por la casa de moda.

Su diseño integra materiales reciclados y procesos de menor impacto ambiental. Las suelas contienen un porcentaje de materiales recuperados, mientras que parte de las costuras utilizan poliéster reciclado certificado. El cuero proviene de curtiembres avaladas por estándares internacionales de sostenibilidad y el ensamblado se realiza mediante adhesivos al agua que reducen significativamente el uso de químicos.

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Los jugadores lucirán una versión en cuero blanco texturado, mientras que el equipo ejecutivo utilizará una variante en nubuck azul marino. En ambos casos, las zapatillas incorporan un bordado tonal con las iniciales de la Asociación Uruguaya de Fútbol.

Más allá del diseño, la colaboración funciona como una poderosa vidriera internacional para mostrar algunas de las fortalezas menos conocidas del país. La excelencia de la producción lanera, la calidad de sus materias primas y los avances alcanzados en materia de sostenibilidad encuentran en el Mundial una plataforma de alcance global.

La elección de Gabriela Hearst también refuerza una narrativa que conecta dos de los grandes orgullos nacionales: el campo y el fútbol. Dos universos profundamente arraigados en la cultura uruguaya que, en esta ocasión, se encuentran representados en una misma propuesta.

La selección uruguaya llega además respaldada por una historia que la ubica entre las grandes protagonistas del fútbol mundial. Con dos títulos mundiales y generaciones de jugadores que dejaron huella en los principales clubes del planeta, La Celeste continúa siendo uno de los símbolos más reconocibles del deporte internacional.

En este contexto, la indumentaria diseñada por Hearst busca expresar mucho más que elegancia. Cada tejido, cada detalle artesanal y cada elección de materiales hablan de un país que apuesta por la calidad, la autenticidad y la producción responsable como parte de su identidad.

El resultado es una colección que combina tradición rural, sofisticación contemporánea y orgullo nacional. Una manera de demostrar que, antes de entrar a la cancha, también es posible contar una historia sobre quiénes son y de dónde vienen quienes representan a Uruguay frente al mundo.

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Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello