EL INTENDENTE DE TRES ARROYOS PLANTEÓ QUE EL DEBATE RUMBO A 2027 DEBERÁ INCLUIR LA SITUACIÓN DE LOS MUNICIPIOS BONAERENSES, QUE ENFRENTAN MÁS DEMANDAS MIENTRAS LAS FAMILIAS TIENEN CADA VEZ MENOS MARGEN. PIDIÓ DISCUTIR CÓMO SE DISTRIBUYEN LOS RECURSOS ENTRE NACIÓN, PROVINCIA Y LOS DISTRITOS.
Mientras la política empieza a mirar hacia 2027, Pablo Garate busca poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a los municipios de la provincia de Buenos Aires: cómo sostener las respuestas que necesitan los vecinos en un escenario económico cada vez más exigente.
El planteo parte de una realidad compartida. Los gobiernos locales deben sostener salarios, servicios, salud, infraestructura y obra pública con recursos limitados, mientras las familias enfrentan aumentos en el costo de vida, los servicios, la energía y los combustibles.
“Hoy el problema de muchas familias no es solamente cuánto aumentan los precios. Es cuánto aumentan la luz, el gas, el combustible, cuánto cuesta llenar el changuito y, después de pagar todo eso, cuánto queda del ingreso. La pregunta es mucho más sencilla: ¿me alcanza para llegar a fin de mes?”, planteó Garate.
Los mismos aumentos que presionan sobre los hogares impactan sobre el funcionamiento de los municipios. A eso se suma una demanda creciente de familias que buscan respuestas en los gobiernos locales.
“Cuando una familia tiene un problema no se pregunta si corresponde a Nación, Provincia o Municipio. Busca una respuesta. Y muchas veces la primera puerta que golpea es la del municipio”.
Para Garate, esa realidad obliga a discutir cómo se distribuyen los recursos. Meses atrás ya había cuestionado que el debate tributario se concentrara exclusivamente en las tasas municipales y puso como ejemplo el impuesto a los combustibles: según estimaciones planteadas por el intendente, Tres Arroyos aporta entre $20.000 y $30.000 millones a través de impuestos vinculados a ese sector.
“El Estado Nacional no puede pedirle siempre un esfuerzo más a una familia que ya tiene dificultades para llegar a fin de mes, que posterga pagos o necesita recurrir al crédito para afrontar gastos cotidianos. Antes tenemos que discutir cómo se administra y cómo se distribuye lo que esa misma familia ya aporta”.
En Tres Arroyos, los números también muestran la presión sobre las cuentas locales. Durante 2025, el Municipio recibió más de $3.500 millones menos de coparticipación provincial respecto de lo presupuestado. Para 2026, el Presupuesto General Consolidado alcanza los $79.890 millones, de los cuales $19.208 millones corresponden al Centro Municipal de Salud.
Para Garate, la necesidad de fortalecer los recursos municipales no puede significar trasladar automáticamente el problema a los contribuyentes.
“Ser más eficientes no significa cobrar más. Significa administrar mejor y revisar nuestros propios mecanismos para garantizar algo muy sencillo: cada vecino tiene que pagar lo que corresponde, ni más ni menos. Si una aplicación genera una distorsión, se revisa y, si hay algo que corregir, se corrige”.
El intendente considera que esta discusión deberá formar parte del debate que se abre camino a 2027, pero con las necesidades cotidianas de las familias en el centro.
“Podemos discutir candidaturas, alianzas y elecciones. Pero mientras hacemos todo eso hay que abrir el hospital, recoger los residuos, mantener las calles, pagar salarios y seguir haciendo obras. Tenemos que discutir con qué recursos vamos a gobernar y qué respuestas vamos a poder darles a nuestros vecinos”.






