UNA EMPRESA ARGENTINA DESARROLLA UN MODELO QUE COMBINA MONITOREO INTELIGENTE, DETECCIÓN ANTICIPADA DE SITUACIONES SOSPECHOSAS Y GESTIÓN REMOTA DE ACCESOS. LA APUESTA ES REDUCIR EL COSTO DE LA SEGURIDAD EN LOS CONSORCIOS SIN EXIGIRLES UNA INVERSIÓN INICIAL EN TECNOLOGÍA.
El costo de la seguridad es uno de los rubros que los consorcios pueden revisar cuando buscan reducir sus gastos mensuales. En ese escenario, la inteligencia artificial empieza a abrir una alternativa al esquema tradicional de vigilancia presencial: utilizar cámaras inteligentes y sistemas de monitoreo para detectar situaciones de riesgo, gestionar accesos y resolver determinadas tareas sin depender exclusivamente de un puesto físico de seguridad.
La transformación ya no se limita a automatizar el ingreso de residentes o visitantes. Las nuevas herramientas permiten analizar imágenes, reconocer patrones de comportamiento y generar alertas ante situaciones que requieren atención. El objetivo es pasar de un modelo que reacciona cuando ocurre un incidente a otro que busca anticiparse.
En ese mercado se posiciona Fides Tech, una empresa especializada en soluciones tecnológicas para edificios y consorcios que impulsa dos líneas de trabajo: la aplicación de inteligencia artificial a la prevención de incidentes y un modelo de gestión remota de seguridad a través de su servicio Fides Concierge.
La alerta antes de que ocurra una intrusión
Una de las aplicaciones que desarrolla la compañía es la detección de comportamientos compatibles con el merodeo en las inmediaciones de un edificio. A diferencia de una alarma perimetral convencional, que puede activarse cuando alguien cruza un límite protegido, el sistema busca identificar señales previas de riesgo, como la permanencia reiterada de una persona que observa posibles puntos de ingreso.
Cuando identifica un comportamiento que requiere revisión, la tecnología genera una alerta para que el personal responsable pueda verificar la situación y actuar preventivamente.
“La diferencia es poder detectar lo que sucede antes de que alguien ingrese. En seguridad, anticiparse puede ser determinante”, señalan desde Fides Tech.
La inteligencia artificial también puede contribuir a identificar posibles caídas o desvanecimientos en espacios monitoreados, como las veredas de los edificios. En esos casos, una alerta permite que el personal responsable compruebe lo sucedido y active la asistencia correspondiente.
Se trata de aplicaciones que amplían la función tradicional de las cámaras de seguridad: además de registrar imágenes, los sistemas pueden ayudar a detectar eventos que requieren una intervención.
El modelo que busca reducir el costo de la vigilancia
El segundo eje de la propuesta es Fides Concierge, un servicio que plantea una alternativa al esquema de vigilancia presencial mediante tecnología, monitoreo y gestión remota de accesos.
El modelo apunta a una de las preguntas que enfrentan administradores y propietarios: qué funciones de seguridad necesitan presencia física permanente y cuáles pueden resolverse mediante herramientas tecnológicas y supervisión remota.
La propuesta de Fides Tech consiste en asumir la inversión en la tecnología contemplada en el servicio, de acuerdo con las condiciones contractuales, para que el consorcio no tenga que comprar inicialmente los equipos. De esa manera, busca reducir la barrera de entrada para edificios que quieren modificar su esquema de seguridad.
El impacto económico depende de la estructura de cada consorcio. La comparación debe contemplar el costo actual de la vigilancia, los horarios cubiertos, las tareas que efectivamente pueden reemplazarse y el abono del nuevo servicio. También resulta clave establecer qué procedimientos se activan ante una emergencia y qué funciones continúan requiriendo intervención humana.
La empresa plantea que, cuando la solución permite sustituir un puesto de vigilancia tradicional, el ahorro puede tener incidencia directa sobre las expensas. La magnitud de esa reducción, sin embargo, debe calcularse en cada edificio a partir de sus costos reales.
De las cámaras de seguridad a la gestión inteligente
La incorporación de inteligencia artificial a los edificios forma parte de un cambio más amplio en la administración de los espacios residenciales. La tecnología comienza a utilizarse tanto para automatizar procesos como para detectar anomalías, mejorar la supervisión y optimizar recursos.
En seguridad, el desafío consiste en que estas herramientas no funcionen de manera aislada, sino integradas a protocolos claros de verificación y respuesta. Una alerta automática no reemplaza la evaluación de lo ocurrido ni garantiza por sí misma que un incidente pueda evitarse.
Para los consorcios, la decisión de incorporar estos sistemas supone comparar dos variables: el costo total de operación y el nivel de cobertura que ofrece cada modelo. Para los proveedores tecnológicos, la oportunidad está en demostrar que la automatización puede resolver tareas concretas y ofrecer resultados medibles.
Con Fides Concierge, Fides Tech busca llevar esa discusión al funcionamiento cotidiano de los edificios: revisar cuánto cuesta la seguridad, qué tareas pueden automatizarse y de qué manera la tecnología puede contribuir a prevenir incidentes y administrar mejor los recursos.
El interrogante que empieza a instalarse en el sector ya no es solamente cuánto cuesta incorporar inteligencia artificial a un edificio, sino cuánto puede cambiar la estructura de costos y el modelo de seguridad cuando la tecnología asume parte de las funciones que históricamente dependían de la presencia física.





