LOS ENCUENTROS CORPORATIVOS EMPIEZAN A INCORPORAR EXPERIENCIAS MÁS BREVES, PERSONALIZADAS Y COLABORATIVAS, QUE PUEDAN ADAPTARSE A LA DINÁMICA DE CADA EQUIPO.
Talleres dentro de la oficina, actividades colaborativas y encuentros personalizados aparecen como alternativas para los cierres de año.
¿Cómo generar espacios de encuentro genuino entre equipos que trabajan con agendas distintas, esquemas híbridos y cada vez menos tiempo disponible? La pregunta empieza a cobrar especial relevancia en los últimos meses del año, cuando las empresas vuelven a pensar sus encuentros y celebraciones de cierre.
El desafío ocurre además en un contexto de bajo compromiso laboral. Según el último informe de Gallup, solo el 20% de los empleados a nivel global se encuentra comprometido con su trabajo. Al mismo tiempo, los análisis sobre tendencias de talento y cultura vienen poniendo cada vez más el foco en el bienestar, el desgaste profesional y la necesidad de fortalecer los vínculos dentro de las organizaciones.
En ese escenario, los encuentros corporativos empiezan a correrse del formato exclusivamente festivo para incorporar experiencias más breves, participativas y adaptables a cada grupo. Talleres que pueden trasladarse a la propia oficina, actividades colaborativas y propuestas gastronómicas para grupos reducidos forman parte de una búsqueda por generar momentos compartidos por fuera de la dinámica laboral habitual.
En Buenos Aires, Ada Jardín, el vivero-café de Villa Ortúzar, desarrolló una propuesta de team building basada en el armado de terrarios, que puede realizarse tanto en su espacio como trasladarse directamente a las oficinas de las empresas.
“No necesariamente hace falta organizar algo enorme para generar un momento distinto dentro de un equipo. A veces alcanza con salir por unas horas de la dinámica habitual, sentarse alrededor de una mesa y hacer algo juntos. El terrario funciona muy bien porque cada uno arma el suyo, pero la experiencia es compartida”, explica Luciana Amicone, fundadora de Ada Jardín.
Cuando la actividad se realiza en Ada, el taller puede complementarse con café y gastronomía. Para las empresas que prefieren hacerlo in-house, el equipo traslada los materiales y la experiencia a sus oficinas. La propuesta también puede personalizarse de acuerdo con la cantidad de participantes y las características de cada encuentro.
Para quienes buscan un formato más social, durante octubre y noviembre ADA también abrirá sus puertas los lunes y martes por la noche para realizar cenas privadas con chef y DJ, destinadas tanto a cierres de año de empresas como a cumpleaños y otras celebraciones.
La idea es generar encuentros privados y adaptar la propuesta gastronómica y la dinámica a cada grupo: “Ada fue cambiando mucho desde que empezó y hoy entendemos que, además de ser un vivero y un café, es un lugar de encuentro. Por eso nos interesa abrirlo a formatos distintos: desde un equipo que viene a hacer un terrario hasta un grupo que quiere tener el espacio para una cena propia”, agrega Amicone.
Además, el espacio ofrece la posibilidad de desarrollar experiencias personalizadas para cumpleaños y celebraciones sociales, combinando talleres, gastronomía y distintas modalidades de uso del lugar.
Agenda Ada Jardín (actividades con inscripción previa): Chequear Instagram @adajardin por próximas fechas Workshop Terrarios Nivel I y II, Terrario Kids, Workshop Suculentas, entre otros.





