En el reino salvaje

EN EL REINO SALVAJE TODO ES NEGOCIACIÓN,
EL LEÓN RUGE FUERTE, MAS NO PAGA ARRIENDO NI PENSIÓN.
LA CEBRA SOSPECHA QUE ES UN FRAUDE NATURAL,
PORQUE A RAYAS NO ACEPTAN EN EL BANCO FORESTAL.

El arrendajo azul, filósofo emplumado,
se sienta en la rama con aire preocupado.
Pregunta al jaguar con tono muy formal:
“¿La cadena alimenticia es o no es legal?”

El mono responde con risa de bufón:
“¡Aquí nadie trabaja, todo es improvisación!
El caos es el jefe, la jungla es el papel,
y Darwin fue el notario que lo firmó con pincel.”

El arrendajo insiste, con pico doctoral:
“¿Acaso la gacela consiente en el final?
¿O el contrato de vida se escribe con rugidos,
y lo firman las presas con sus pasos perdidos?”

La hiena carcajea, sin leer la cláusula gris:
“¡El orden natural es un eterno chist!
Aquí manda el instinto, no existe sindicato,
y el que llega con hambre redacta el contrato.”

Entonces el arrendajo, azul y pensativo,
anota en su cuaderno con vuelo fugitivo:
“El reino salvaje no es caos ni es ley,
es un circo perfecto… ¡donde el payaso es el rey!”

Gloria Inés Acevedo Gil (Colombia)


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