El impacto de la nutrición en el abordaje integral de la salud urinaria de gatos y perros

LAS AFECCIONES DEL TRACTO URINARIO INFERIOR SE CONSOLIDAN FIRMEMENTE DENTRO DEL TOP 10 DE MOTIVOS DE CONSULTA EN LAS CLÍNICAS VETERINARIAS A NIVEL GLOBAL.

Con tasas de recurrencia alarmantes que alcanzan hasta el 65% en felinos y el 36% en caninos, la comunidad científica aboga por una estrategia que combine soporte nutricional a largo plazo, control de peso, hidratación adecuada y manejo del estrés.

Una encuesta local revela que en Argentina el 35% de los gatos y el 29% de los perros sufren de sobrepeso u obesidad, un factor ambiental crítico que eleva el riesgo urinario.

En el dinámico mundo de las tendencias en el cuidado animal y la tenencia responsable, la personalización del cuidado veterinario y el rigor científico se han convertido en las principales exigencias de los tutores de mascotas. Bajo la premisa fundamental de que “Cada mascota es única y el manejo de su salud urinaria también”, Royal Canin presenta una exhaustiva radiografía sobre la importancia crítica de la prevención, el diagnóstico diferencial y el cuidado continuo de las vías urinarias en perros y gatos.

Aunque algunas mascotas comparten similitudes físicas, sus realidades individuales son radicalmente distintas. Incluso cuando las mascotas acuden a la consulta clínica manifestando signos clínicos idénticos —como dolor agudo al orinar y hematuria (sangre en la orina)—, las patologías subyacentes pueden ser completamente diferentes. El diagnóstico diferencial entre las diferentes enfermedades del tracto urinario bajo, representa un desafío, ya que muchas pueden presentar signos similares o iguales. Por este motivo, estos pacientes requieren no sólo una intervención inmediata, sino un soporte nutricional de precisión sumado a un plan de atención integral adaptado estrictamente a sus necesidades específicas de salud.

Cada año, millones de mascotas se ven afectadas por enfermedades urinarias

Desde una perspectiva científica y estadística, el tracto urinario inferior de los animales de compañía puede verse afectado por una amplia variedad de trastornos multifactoriales.

Según recientes reportes, las afecciones de la vejiga o la enfermedad del tracto urinario inferior (ETUI) están entre las 10 causas más frecuentes de consulta veterinaria.

  • En los gatos, se posiciona como la causa más frecuente de consulta médica, afectando de manera directa al 4,4% de la población felina analizada.
  • En los perros, se consolida en el 9° lugar de frecuencia de consultas, con una prevalencia del 3%.

La gravedad del escenario se acentúa al analizar los índices de recurrencia a mediano y largo plazo.

  • Hasta el 65% de los gatos experimentan una recurrencia directa de la ETUI en un período de entre 1 y 2 años posteriores al primer episodio.
  • Hasta el 36% de los perros diagnosticados con urolitiasis vuelven a presentar cálculos en la vejiga tras solo 1 año del tratamiento inicial.

Dentro de este complejo abanico patológico, las afecciones más comunes del tracto urinario inferior en gatos y perros comprenden la cistitis idiopática felina (CIF), la infección del tracto urinario (ITU), los cálculos vesicales, la incontinencia urinaria y el cáncer de vejiga. La compleja variedad de trastornos urinarios en gatos y perros plantea desafíos en el diagnóstico y el tratamiento.

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La importancia de identificar potenciales factores de riesgo

Se reconocen hoy algunos factores de riesgo para la salud urinaria que pueden estar ligados al entorno y estilo de vida de las mascotas, identificando cuatro de ellos como críticos.

  • Sobrepeso y obesidad: El sobrepeso constituye una de las mayores problemáticas de salud en las mascotas en la actualidad. Datos de una encuesta local llevada a cabo en Argentina revelan que el 35% de los gatos y el 29% de los perros del país fueron diagnosticados con sobrepeso u obesidad según informaron los veterinarios encuestados, configurando un factor de riesgo directo para el desarrollo de afecciones urinarias.
  • Estrés: Particularmente en los gatos, se ha demostrado que el estrés crónico conduce a una alteración directa de la permeabilidad urotelial. De hecho, estudios científicos demostraron que la pandemia de COVID-19 tuvo un impacto significativo en las mascotas, alterando sus rutinas cotidianas y aumentando los niveles de estrés, lo que podría haber contribuido a una mayor prevalencia de afecciones urinarias en los hogares.
  • Hidratación inadecuada: Una ingesta insuficiente de líquidos o la falta de acceso a fuentes óptimas de agua genera orinas concentradas, lo que se asocia firmemente con un incremento del riesgo de patologías urinarias.
  • Dieta inadecuada: Las dietas inadecuadas o desbalanceadas influyen negativamente en factores como el pH urinario y la concentración de minerales en la orina, lo que puede conducir directamente a la formación de cálculos urinarios.

Debido a que distintas afecciones subyacentes pueden manifestarse con signos clínicos muy similares, el diagnóstico en la clínica veterinaria se vuelve indispensable para desenredar esta complejidad.

La nutrición correcta y adaptada es la base de una vida saludable

“Existe un amplio consenso en que una nutrición adecuada no solo contribuye a la salud y la longevidad de las mascotas, sino que también constituye una herramienta clave en el manejo de enfermedades como la enfermedad del tracto urinario inferior (ETUI)”, enfatiza Juan Atilio Di Paolo, veterinario y asesor técnico para Royal Canin.

La WSAVA (World Small Animal Veterinary Association) reconoce que la nutrición forma parte de las cinco evaluaciones vitales de un examen físico estándar y que un manejo nutricional adecuado puede mejorar la calidad y la expectativa de vida de las mascotas. En cuanto a los trastornos urinarios, también resulta clave para controlar factores de riesgo —como el exceso de peso— y contribuir al manejo de diversas afecciones, entre ellas la ETUI.

Sin embargo, aún persiste un desafío en la implementación del soporte nutricional. Aunque el 68% de los veterinarios recomiendan una dieta específica para el manejo de las afecciones urinarias, solo 1 de cada 2 tutores la mantiene de forma continua. “En este contexto, el seguimiento y la conversación con los tutores sobre la importancia de sostener el soporte nutricional a largo plazo resultan fundamentales para favorecer la adherencia y acompañar el manejo de la enfermedad y su recurrencia”, agrega.

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Para dar respuesta terapéutica y preventiva a los trastornos urinarios más frecuentes, existen fórmulas nutricionales cuidadosamente desarrolladas que proveen beneficios específicos con respaldo científico. Así, el veterinario Di Paolo, enfatiza en que “el abordaje nutricional está diseñado de forma precisa para la disolución y prevención de la recurrencia de cálculos de estruvita puros, así como para la prevención de la recurrencia de cálculos de oxalato de calcio”.

Desde Royal Canin buscamos ofrecer soluciones nutricionales que se ajusten a cada necesidad. “Dentro de nuestro portafolio de prescripción veterinaria, destacan soluciones como ROYAL CANIN URINARY S/O, ROYAL CANIN URINARY S/O AGEING 7+ y ROYAL CANIN URINARY S/O SMALL DOGS, consolidando la premisa de que la nutrición es un componente estratégico ineludible en el manejo de las enfermedades del tracto urinario”, concluye Di Paolo.

Acompañamiento integral de la salud

La atención continua de las enfermedades urinarias no implica únicamente una dieta adecuada, sino que, además, exige una mirada holística sobre los factores ambientales para garantizar el bienestar integral de gatos y perros.

Este acompañamiento a largo plazo genera un impacto directo en la salud medido en cuatro beneficios clave:

  • Mitigación de las crisis agudas.
  • Reducción de las recurrencias de la enfermedad.
  • Disminución de la gravedad de los signos clínicos.
  • Optimización de la calidad de vida general de la mascota.

Para guiar a los profesionales veterinarios y a los tutores en este camino de salud, Royal Canin establece la metodología de “Los 4 Pasos del cuidado continuo”:

  1. Prestar atención a los signos: Mantener informados a los tutores sobre los signos de alarma a los que deben prestar atención diaria (como el esfuerzo evidente al orinar o una micción anormal o inapropiada) para asegurar que las mascotas reciban atención veterinaria con la máxima rapidez.
  2. Mantener un peso saludable: Los cambios en el estilo de vida son importantes para el abordaje de la obesidad. Los veterinarios deben trabajar junto con los tutores para estructurar y adaptar programas personalizados de descenso de peso que maximicen los beneficios terapéuticos de forma individual para cada mascota.
  3. Asegurar una hidratación adecuada: Brindar orientación sobre diferentes estrategias para mantener un nivel óptimo de hidratación en las mascotas, incluyendo garantizar el libre acceso continuo a agua fresca y limpia, e implementar una alimentación mixta con un alto contenido de humedad.
  4. Enriquecer su entorno y reducir el estrés: La estimulación cognitiva y el juego dinámico son pilares fundamentales en el entorno de un animal; tienen la capacidad comprobada de reducir el estrés, mejorar su calidad de vida y disminuir el riesgo de cuadros de cistitis asociados al estrés. Se promueve el uso de comederos interactivos y se aconseja proporcionar un lugar físico seguro, cómodo y tranquilo donde la mascota pueda descansar adecuadamente.
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El abordaje integral de las vías urinarias requiere un compromiso compartido que combine un diagnóstico veterinario de precisión con un soporte nutricional específico. A través de sus tres pilares estratégicos —salud urinaria, enfoque efectivo y soporte continuo—, Royal Canin reafirma su posición como el aliado indispensable en el bienestar de gatos y perros, impulsando soluciones que no solo atienden la cronicidad de estas afecciones, sino que promueven una vida más saludable y en armonía junto a sus tutores.

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