Día Mundial del Cerebro: cuidar el cerebro también es prevenir un ACV

CADA 22 DE JULIO SE CONMEMORA EL DÍA MUNDIAL DEL CEREBRO, UNA FECHA DESTINADA A GENERAR CONCIENCIA SOBRE LA IMPORTANCIA DE PRESERVAR LA SALUD CEREBRAL Y PROMOVER HÁBITOS QUE PERMITAN PREVENIR ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS.

El cerebro es el órgano que coordina cada una de las funciones de nuestro cuerpo: el movimiento, la memoria, el lenguaje, las emociones y el pensamiento. “Su cuidado comienza mucho antes de que aparezcan los síntomas de una enfermedad y depende, en gran medida, de las decisiones que tomamos todos los días”, señala la Dra. Ábalos (MN 75224), Jefa Médica de UTIM y Traslados de vittal, la organización de urgencias y emergencias médicas extra hospitalarias más grande de la Argentina.

Y explica que entre las patologías neurológicas más frecuentes y con mayor impacto se encuentra el Accidente Cerebrovascular (ACV), una urgencia médica que ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro o cuando un vaso sanguíneo se rompe. “En cualquiera de los casos, el tiempo es determinante: actuar rápidamente puede salvar la vida del paciente y disminuir significativamente las secuelas”, indica.

Para reconocer un ACV es fundamental conocer los principales signos de alarma:
• Debilidad o pérdida de fuerza repentina en la cara, un brazo o una pierna, especialmente de un solo lado del cuerpo.
• Dificultad para hablar o comprender lo que se dice.
• Alteración súbita de la visión en uno o ambos ojos.
• Pérdida del equilibrio, mareos intensos o dificultad para caminar.
• Dolor de cabeza muy intenso y de aparición brusca, sin causa aparente.

La Dra. Ábalos enfatiza que ante cualquiera de estos síntomas, no se debe esperar a que desaparezcan ni automedicarse: “La conducta correcta es solicitar asistencia médica de inmediato. Cada minuto que transcurre sin tratamiento implica la pérdida de millones de neuronas”.

Por otro lado, cabe señalar que hasta el 80% de los ACV podrían prevenirse mediante el control de los factores de riesgo y la adopción de hábitos saludables como controlar la presión arterial, mantener adecuados los niveles de glucosa y colesterol, no fumar, realizar actividad física de manera regular, llevar una alimentación equilibrada, mantener un peso saludable, moderar el consumo de alcohol y realizar controles médicos periódicos y cumplir los tratamientos indicados.

LEER  Cómo prevenir los golpes de calor

“La información oportuna puede marcar la diferencia. Cuidar el cerebro es cuidar la calidad de vida. Porque ante un ACV, actuar rápido salva vidas y reduce las secuelas”, concluye la Dra. Ábalos.