Día de las Infancias: cómo transformar el hogar en un entorno seguro para explorar, crear y crecer sin riesgos

HACER DE LA CASA UN ESPACIO PROTEGIDO NO SOLO EVITA LOS ACCIDENTES DOMÉSTICOS MÁS FRECUENTES, SINO QUE BRINDA A LOS MÁS CHICOS LA LIBERTAD NECESARIA PARA DESPLEGAR SU IMAGINACIÓN CON TRANQUILIDAD.

El hogar es el escenario donde las infancias dan sus primeros pasos, imaginan mundos posibles y desarrollan su creatividad. Sin embargo, también es el lugar donde ocurren la mayoría de los accidentes cotidianos. En el marco del Día de las Infancias, la invitación es a reflexionar sobre la importancia de adaptar las viviendas para que sean entornos donde el bienestar, el juego y la seguridad convivan en armonía.

Crear un entorno seguro no significa limitar la curiosidad ni el movimiento de los más chicos, sino diseñar espacios donde puedan explorar de manera protegida y sin peligros evitables.

Para que niños y niñas jueguen con libertad, los adultos necesitan la tranquilidad de que el espacio está adecuadamente preparado. Adaptar el entorno permite que la vivienda sea un verdadero refugio para el desarrollo y el aprendizaje.

Para lograrlo, es clave reforzar las medidas de prevención frente a los 5 accidentes domésticos más frecuentes:
1 . Caídas y golpes:
Son los incidentes más comunes. Escaleras, balcones, camas y pisos resbaladizos suelen ser los escenarios principales. Para prevenirlos es recomendable instalar barreras de seguridad en escaleras, mallas o redes de protección en ventanas y balcones, evitar dejar objetos en el suelo y mantener supervisión activa. De este modo, los rincones de juego se vuelven espacios de exploración sin riesgos de caídas graves.

2 . Quemaduras: La cocina, los calefactores, las planchas y las bebidas calientes representan un peligro importante, sobre todo para los menores de cinco años. Por eso, cocinar con los mangos de las ollas hacia adentro, mantener a los niños alejados de las fuentes de calor y controlar la temperatura del agua al momento del baño son pequeñas medidas de prevención que pueden marcar una gran diferencia.

LEER  Cuando la IA cruza la línea: cómo anticipar y gestionar crisis con social listening

3 . Accidentes eléctricos: Enchufes al alcance de la mano, cables expuestos o aparatos en mal estado pueden provocar descargas e incendios. En ese sentido, es aconsejable colocar protectores en todos los tomacorrientes, revisar la instalación eléctrica periódicamente y evitar las conexiones improvisadas o zapatillas sobrecargadas.

4 . Incendios: Tienen su origen principalmente en fallas eléctricas, descuidos en la cocina, velas o el mal uso de calefactores en épocas invernales. Para evitarlos, es aconsejable mantener las estufas en buen estado, no sobrecargar los enchufes y, cuando sea posible, instalar detectores de humo.

5 . Intoxicaciones: Productos de limpieza, medicamentos y plaguicidas de uso cotidiano a menudo quedan a la altura de los chicos. Para prevenirlos, se puede guardar este tipo de elementos en muebles altos o bajo llave, y conservarlos siempre en sus envases originales para evitar confusiones.

Más allá de prevenir los accidentes domésticos que puedan sufrir los más pequeños, resulta clave contemplar aquellos imprevistos que afecten a la propia vivienda o a terceros. En ese sentido, contar con un seguro de hogar no solo resguarda el inmueble ante incendios o daños en equipos electrónicos, sino que también protege el patrimonio familiar frente a reclamos de la vida privada.

“Esta cobertura responde ante situaciones como la caída de objetos desde un balcón o accidentes provocados por el uso de bicicletas de menores bajo responsabilidad parental”, explica Javier Basualdo, Responsable Comercial de Incendio y Riesgos Varios de La Segunda Seguros.

Las coberturas de seguro para el hogar además, brindan protección frente a eventos como, daños eléctricos, rotura de vidrios o robos. De esta manera, las familias cuentan con una red de contención económica que les permite enfocarse en lo más importante: acompañar el crecimiento de los más chicos en un ambiente cuidado y feliz.