EL PRIMER ENCUENTRO PARA “JUGONES” ORGANIZADO POR DEVIR ARGENTINA ATRAJO A MÁS DE 60 PERSONAS QUE SE REUNIERON A DISFRUTAR UN FIN DE SEMANA A PURO JUEGO DE MESA. CÓMO SE VIVIÓ DESDE ADENTRO.
La primera edición argentina de la Deviriada, el encuentro de juegos de mesa organizado por Devir, se convirtió en un resonante éxito que superó las expectativas iniciales, atrayendo a un público diverso. Juan Del Compare, Marketing Manager de la editorial de juegos de mesa modernos líder de Argentina, compartió la historia y los pormenores del fin de semana. El concepto, replicado de una exitosa experiencia previa en Barcelona, demostró tener gran acogida local, agotando las 66 plazas disponibles en el hotel Wyndham Luján, en las afueras de Buenos Aires, un entorno ideal para un “retiro de juegos” durante tres días y dos noches.
“La propuesta era integral e interesante, y cumplió todas nuestras expectativas”, comentó Paola, una de las asistentes, quien se motivó a participar tras ver la publicación en redes sociales y la oportunidad de “acceder a diferentes juegos y novedades” en un ambiente de convivencia que incluía servicio all inclusive.
Un referente de la escena lúdica que asistió fue el Campeón de Catan, Ariel Ramos, quien destacó que la experiencia fue “única”. “Lo que más me gustó fue el espacio, que además de los juegos permitía relajarse y disfrutar de la pileta y el aire libre” señaló. La mayor revelación para el equipo de Devir fue el perfil de los asistentes. Si bien esperaban a un público predominantemente de “jugones expertos”, el encuentro convocó a una audiencia muy variada: familias completas, parejas y grupos de amigos, incluyendo padres con sus hijos y grupos de madres que se tomaron el fin de semana para jugar.
El corazón del evento fue el juego libre, con una sala a disposición desde las 9 de la mañana hasta las 2 de la madrugada. La ludoteca de Devir, con más de 150 juegos, fue la gran protagonista. Los asistentes buscaban activamente probar juegos que no tenían a su alcance. Un aspecto muy valorado fue la posibilidad de jugar en primicia títulos de Maldito Games -la editorial que Devir adquirió a principios de 2025- y novedades que aún no estaban a la venta, como el Red Carpet o The White Castle Duel.
Los juegos más populares fueron los de corte familiar o party, como Caza Bombas (ganador del prestigioso premio Spiel des Jahres), Art Society y Sagrada, que circularon constantemente por las mesas. De hecho, para Paola, el Caza Bombas fue uno de los puntos altos: “Era apasionante cada partida y cada frustración del juego perdido nos dejaban más ganas de volverlo a jugar. Casi adictivo” relató.
Durante los tres días, hubo actividades como la Mega Partida de Código Secreto (que dividió a los asistentes en dos grandes equipos), un torneo de The White Castle y partidas de Catan Connect, además las mesas de Juegos de rol (donde se jugaron títulos como Botín de Sangre, Dragonbane y Delta Green), que generaron una gran atmósfera de camaradería e integración. “Hubo una complicidad donde no era necesario hablar por demás. Los juegos nos unían. Las risas, las motivaciones por jugar y conocer. Todo a través de los juegos” describió Paola sobre la experiencia de convivir con otros jugadores, incluso con algunos a quienes reconoció más tarde en redes sociales.
Para incentivar la prueba de juegos y la interacción, se implementó un “Pasaporte Lúdico” con nueve tareas (algunas como “jugar un juego de rol”, “jugar una novedad”), que la mayoría de la gente se esforzó por completar. El área de ventas fue un éxito inesperado. La tienda outlet, que ofrecía juegos con descuentos, además de las primicias, agotó el stock rápidamente. “La verdad es que la gente invirtió en llevarse juegos y vendimos todo lo que habíamos llevado” comentó Del Compare.
La Deviriada, que tuvo participantes que viajaron desde Córdoba, Entre Ríos y Bahía Blanca, se consolidó como un modelo. El equipo de Devir anticipó la intención de repetir el evento el próximo año durante la primavera, buscando un lugar con mayor capacidad y considerando agregar un día más. Tanto la editorial como los asistentes coincidieron en el deseo de continuidad. Ariel Ramos fue enfático: “Me gustaría que se vuelva a repetir este formato”. Para la editorial, la experiencia no sólo fidelizó a los presentes sino que impulsó a un nuevo segmento de consumidores a probar juegos más complejos, elevando el nivel de juego del mercado argentino.

