Del departamento a la gestión integral: el modelo que busca resolver qué pasa después de comprar una propiedad

ADMINISTRACIÓN DE ALQUILERES TEMPORARIOS, PRECIOS QUE SE AJUSTAN SEGÚN LA DEMANDA, INGRESOS COMPARTIDOS Y UNIDADES QUE PUEDEN ENTREGARSE COMPLETAMENTE EQUIPADAS. ALGUNOS DESARROLLOS INMOBILIARIOS EMPIEZAN A INCORPORAR HERRAMIENTAS DE GESTIÓN Y HOTELERÍA PARA FACILITAR LA ADMINISTRACIÓN DE UNA PROPIEDAD, ESPECIALMENTE PARA QUIENES COMPRAN A DISTANCIA.

Comprar un departamento es una cosa. Administrarlo, otra. Cuando una propiedad se destina al alquiler temporario, después de recibir las llaves comienza una segunda etapa que incluye publicar la unidad, gestionar reservas, responder consultas, coordinar ingresos y salidas, organizar la limpieza y resolver el mantenimiento.

La tarea se vuelve todavía más compleja cuando el propietario vive en otra ciudad o país. Frente a ese escenario, algunos desarrollos inmobiliarios empiezan a incorporar modelos que buscan resolver no solo la compra de la propiedad, sino también su gestión posterior.

Tecnología, administración profesional y herramientas utilizadas tradicionalmente por la hotelería comienzan así a trasladarse al mercado residencial.

Una de ellas es el revenue management, una metodología que permite trabajar con precios dinámicos. En lugar de establecer una misma tarifa durante todo el año, los valores se ajustan de acuerdo con variables como la demanda, la temporada y la disponibilidad.

Otro modelo que empieza a aparecer es el pool de ingresos, mediante el cual lo generado por distintas unidades se administra de manera conjunta y luego se distribuye entre los propietarios que participan del esquema. De esta manera, el resultado de cada propietario no queda vinculado exclusivamente a la ocupación de su unidad.

Uno de los desarrollos que incorpora esta lógica es Cosmopolitan, de Kopel Sánchez, ubicado frente a la rambla de Montevideo, en Parque Rodó. El proyecto ya comenzó con la entrega de unidades y contempla departamentos tanto para residentes como para estadías temporarias.

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El edificio incorpora Aladín, una plataforma que permite a los propietarios adheridos delegar la gestión de los alquileres temporarios. El sistema centraliza reservas, atención a huéspedes, limpieza y mantenimiento y trabaja con precios que se ajustan según la demanda.

A esto se suma el esquema de ingresos compartidos entre las unidades que participan del programa, pensado para distribuir lo generado por el conjunto.

Departamentos listos para usar
La gestión no es lo único que puede quedar resuelto desde el comienzo. Otra tendencia que aparece en el mercado inmobiliario es el concepto turnkey o “llave en mano”, que permite recibir una propiedad lista para instalarse o comenzar a alquilarla.

En Cosmopolitan, los propietarios pueden optar por recibir el departamento diseñado, amueblado, decorado y equipado. El proyecto desarrolló cuatro propuestas de interiorismo diferentes (nórdico cálido, Japandi, soft industrial y Color POP), que incluyen mobiliario, iluminación, textiles, objetos y equipamiento.

De esta manera, la preparación de la unidad puede resolverse junto con la compra, sin que el propietario tenga que contratar por separado el diseño y el equipamiento.

La influencia de la hotelería también aparece en los espacios compartidos. Cosmopolitan cuenta con cafetería de especialidad, rooftop, coworking y espacios de bienestar, aunque no funciona como un hotel.

El vínculo con la hotelería también tiene un antecedente particular en la zona. El proyecto está ubicado detrás del actual Palacio Mercosur, edificio que originalmente funcionó como Parque Hotel. Al mismo tiempo, tras la pandemia, Montevideo atravesó el cierre y la reconversión de establecimientos hoteleros y perdió parte de su oferta de camas, mientras que posteriormente comenzó a recuperarse la demanda de alojamiento.

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La aparición de estos modelos plantea un cambio para el negocio inmobiliario. La propuesta del desarrollador puede dejar de terminar con la entrega de las llaves y extenderse hacia el diseño, el equipamiento y la administración posterior de la propiedad.

Para quienes compran a distancia, esto incorpora una nueva variable a la decisión. Además del precio, la ubicación y el potencial del alquiler, empieza a pesar también qué estructura será necesaria para administrar la propiedad una vez realizada la compra.