A 55 AÑOS DE SU FUNDACIÓN, NEUMÁTICOS ANTÁRTIDA REPASA SU RECORRIDO DESDE UN EMPRENDIMIENTO FAMILIAR EN LLAVALLOL HASTA SU DESARROLLO JUNTO A BRIDGESTONE, EN UN SECTOR CLAVE PARA EL TRANSPORTE EN ARGENTINA.
En 1971 nacía Neumáticos Antártida, un emprendimiento familiar orientado al recapado de neumáticos para el transporte pesado. Desde entonces, la familia Figueira mantiene un vínculo sostenido con Bridgestone, en aquel momento Firestone, que continúa hasta hoy.
Los inicios: una apuesta técnica en una zona en crecimiento
El punto de partida fue la adquisición de un local en la calle Antártida Argentina 2698, donde Ricardo Figueira puso en marcha una planta de recapado junto a un punto de venta. Ubicada en Llavallol, cuando la zona se encontraba en proceso de industrialización, la empresa comenzó a desarrollarse en un segmento clave para la actividad logística.
El recapado, proceso que permite extender la vida útil de los neumáticos, se consolidó desde el inicio como el eje técnico del negocio, ofreciendo una alternativa para optimizar costos y mejorar el rendimiento de las flotas.
Expansión y consolidación en el segmento profesional
En 1978, la empresa amplió su operación con la compra de un terreno sobre la calle Duhalde 35, frente al local original, donde instaló su primer centro de servicios para camiones. Esta expansión reforzó su posicionamiento en el segmento profesional y en la atención a flotas, donde el recapado adquirió aún más sentido estratégico: reducir el costo por kilómetro, maximizar el rendimiento y garantizar seguridad operativa.
En 1998, y con el respaldo de Bridgestone, la familia avanzó en una nueva configuración de la planta de recapado y transformó la esquina en un local que marcó la ampliación del negocio hacia la venta de neumáticos para autos y camionetas.
“En este proceso de evolución, el acompañamiento de Bridgestone-Firestone fue fundamental. Más que un proveedor, ha sido un socio estratégico que impulsó el desarrollo de Antártida, aportando innovación, respaldo y estándares de calidad internacional que marcaron nuestra forma de trabajar a lo largo de los años” comenta Gustavo Figuerias, CEO de neumáticos Antártida.
A partir de ese crecimiento, la empresa amplió su propuesta y profundizó su vínculo con los clientes particulares, incorporando servicios de gomería, revisión de tren delantero, suspensión y frenos.
En paralelo, como primeros licenciatarios de Bandag en Argentina, adoptaron estándares internacionales que fortalecieron su propuesta técnica y consolidaron un modelo basado en eficiencia económica, seguridad y durabilidad, alineado con una lógica de economía circular impulsada por Bridgestone.
Un hito técnico: la certificación del INTI
Un punto de inflexión en su trayectoria se dio en 2018, cuando su planta de recapado obtuvo la certificación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), convirtiéndose en la primera del país en alcanzar ese reconocimiento.
La certificación implicó la validación de sus procesos productivos, el uso de materiales homologados y la realización de ensayos técnicos bajo condiciones controladas, incluyendo pruebas de desempeño en escenarios que simulan el uso real.
Crecimiento reciente y continuidad familiar
La historia siguió creciendo con la apertura de un Service Center en Cañuelas. Esta expansión permitió acercar sus servicios a nuevos clientes y reforzar su presencia como referente de servicios de neumáticos.
“Somos una empresa que creció en familia, y ese espíritu sigue siendo nuestro mayor valor. Hoy, en la tercera generación, el legado de Ricardo no solo se sostiene, sino que se proyecta hacia el futuro con el mismo compromiso, cercanía y dedicación que nos definió desde el primer día”, agrega Gustavo.
El enfoque en reducir el costo por kilómetro y la certificación técnica del INTI no son solo hitos empresariales: son señales concretas de una visión compartida sobre cómo debe evolucionar el negocio.
Hoy Neumáticos Antártida continúa invirtiendo en maquinaria y equipamiento para ampliar su oferta y perfeccionar sus procesos. Su misión es: adaptarse a las necesidades del cliente con productos reconocidos en el mercado.

