Crecen los pagos digitales, pero el efectivo sigue siendo necesario: el desafío es garantizar la convivencia de todos los medios de pago

PLATAFORMA DENARIA ARGENTINA ADVIERTE QUE LA EXPANSIÓN DE LAS BILLETERAS VIRTUALES Y LOS PAGOS CON QR NO DEBE DEJAR DE LADO EL ACCESO AL DINERO FÍSICO. ASEGURA QUE LA MODERNIZACIÓN DEL SISTEMA DE PAGOS DEBE CONTEMPLAR LAS DISTINTAS REALIDADES DE LA POBLACIÓN Y GARANTIZAR EL DERECHO A PAGAR EN EFECTIVO.

La Argentina atraviesa una transformación acelerada en sus hábitos de pago. Durante el primer semestre de 2026, las extracciones de efectivo cayeron un 33,4% interanual, mientras que las operaciones con códigos QR crecieron un 57,2%, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) difundidos en su último Informe de Inclusión Financiera.

El avance de los medios de pago digitales refleja una mayor adopción de nuevas herramientas por parte de la población y una transformación en la manera de realizar las operaciones cotidianas. Sin embargo, para Plataforma Denaria Argentina, esta evolución también plantea un desafío: asegurar que la digitalización no se traduzca en una menor disponibilidad de efectivo ni en restricciones para quienes necesitan utilizarlo.

“Que cada vez más personas elijan pagar con medios digitales es parte de una transformación que no cuestionamos. Lo que consideramos fundamental es que ese avance no implique dejar atrás a quienes utilizan efectivo. La modernización del sistema de pagos debe ampliar las posibilidades, no reducirlas”, comenta Antonio Montero, director ejecutivo de Plataforma Denaria Argentina.

El efectivo continúa cumpliendo una función económica y social que trasciende su utilización como medio de pago. Es una herramienta de inclusión para quienes tienen dificultades para acceder a servicios financieros o tecnológicos, permite operar sin depender de dispositivos, conectividad o intermediarios y ofrece autonomía, privacidad y disponibilidad inmediata.

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Además, los datos muestran que su utilización sigue teniendo relevancia en distintos ámbitos de consumo. Según el relevamiento del BCRA, durante el primer semestre de 2026 el efectivo representó el 16,9% del monto de las ventas en supermercados y el 25,4% en autoservicios mayoristas.

“En este contexto, en Plataforma Denaria Argentina sostenemos que el debate no debería centrarse en determinar qué medio de pago debe prevalecer sobre los demás, sino en garantizar que todos puedan coexistir y estar efectivamente disponibles para la población”, agrega Antonio Montero.

La posibilidad de pagar en efectivo no debe depender de las preferencias comerciales, del nivel de digitalización de un establecimiento ni de las posibilidades tecnológicas de cada consumidor. En Argentina, mientras que la Ley Nacional 27.253 establece la obligatoriedad de aceptar determinados medios electrónicos de pago, no existe una normativa nacional equivalente que garantice la aceptación del efectivo en los comercios. Esta asimetría normativa evidencia la necesidad de avanzar hacia un marco legal más equilibrado, que reconozca y proteja el derecho de las personas a utilizar dinero físico. Garantizar ese derecho es también preservar una alternativa de pago que sigue siendo necesaria para millones de personas.

El futuro de los pagos no debería construirse a costa de eliminar alternativas. Una economía verdaderamente inclusiva es aquella en la que todas las personas pueden elegir cómo administrar su dinero y ejercer su derecho a pagar en efectivo.