EN EL MARCO DEL DÍA MUNDIAL DE CONCIENTIZACIÓN SOBRE EL CÁNCER, FUNDACIÓN INSTITUTO NATURA Y AVON COMPARTEN HALLAZGOS DEL ÍNDICE DE CONCIENTIZACIÓN SOBRE EL CÁNCER DE MAMA (ARGENTINA 2025), UNA HERRAMIENTA QUE MIDE EL NIVEL DE CONOCIMIENTO Y LAS PRÁCTICAS DE LAS MUJERES MAYORES DE 18 AÑOS EN ARGENTINA SOBRE EL CUIDADO MAMARIO, LA DETECCIÓN Y EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER DE MAMA, CON EL OBJETIVO DE IDENTIFICAR Y VISIBILIZAR BRECHAS CONCRETAS QUE TODAVÍA CONDICIONAN LA POSIBILIDAD DE LLEGAR A TIEMPO A UN DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO OPORTUNO, PROMOVIENDO LAS CONVERSACIONES Y ACCIONES NECESARIAS PARA CERRARLAS.
El cáncer de mama es la enfermedad oncológica más frecuente en mujeres en la Argentina. Aún así, detectado a tiempo, el cáncer de mama es curable en el 90% de los casos. En este contexto, la detección temprana resulta central: permite ampliar las opciones de atención y aumentar la posibilidad de salvar vidas. Sin embargo, el Índice muestra que esto no puede depender solo de recomendaciones individuales: para muchas mujeres, la barrera no es la intención, sino las condiciones reales para sostener el cuidado, acceder a controles y atravesar el proceso con información y apoyo.
En Argentina, entre mujeres de 40 años o más, el 65% reporta realizarse una mamografía regularmente (cada 1 o 2 años), mientras que el 34% nunca se realizó una mamografía; entre las mujeres de 50 años o más ese porcentaje baja a 16%, lo que podría reflejar una mayor conciencia del estudio a medida que aumenta la edad de riesgo. En el sistema privado, en cambio, los valores de “nunca” son significativamente menores (7% en +40 y 9% en +50).
Esta desigualdad en el acceso a los controles se ve expresado en otras esferas del cuidado de la salud de las mujeres: el 83% declara predisposición a cambiar hábitos para reducir riesgos, pero solo 42% considera que cuenta con condiciones adecuadas (tiempo, dinero y acceso) para sostener esos cambios. En ese marco, el Índice aporta una lectura clave: la conciencia no alcanza si no se transforma en acción posible.
También aparecen oportunidades concretas para mejorar la calidad de la información. Si bien 51% recuerda haber visto campañas de prevención en los últimos 12 meses, sólo 50% identifica correctamente qué estudios deben estar cubiertos por el sistema de salud para la detección (mamografía, ecografía y otros según indicación médica). En cuanto al conocimiento para identificar síntomas indicativos, 63% declara saber identificarlos, y hasta el 57% reconocen la aparición de un bulto o nódulo como su principal indicativo. Sin embargo, es una realidad que en los estadíos iniciales el cáncer de mama puede ser asintomático. Aquí yace uno de los problemas al momento de atender la enfermedad a tiempo.
“Estos datos muestran un punto de inflexión: muchas mujeres quieren cuidarse, pero no siempre tienen las condiciones para hacerlo. Cerrar brechas de información, acceso y acompañamiento es clave para que la detección temprana sea una posibilidad real para todas. Hay un trabajo conjunto que debemos hacer todo el año: trabajar en la concientización de las personas sobre la salud mamaria y todo lo que conlleva esta jornada; y llegar con políticas públicas que impacten en la vida de las personas” afirmó Florencia Mezzadra, Gerenta de Fundación Instituto Natura.
Los hallazgos del estudio refuerzan dos urgencias: garantizar controles a tiempo, y fortalecer información práctica y herramientas de orientación para que el acompañamiento sea una capacidad instalada en la sociedad. Llegar temprano y estar acompañadas puede marcar la diferencia.

