Bodas de Plata para el Mercedes-Benz SL R 230

LA SERIE R 230 DEL MERCEDES-BENZ SL CELEBRA SUS 25 AÑOS DE HISTORIA COMO UNA GENERACIÓN QUE MARCÓ UN HITO POR SU DISEÑO, TECNOLOGÍA Y ALTAS PRESTACIONES.

En Argentina, la historia del SL continúa con el Mercedes-AMG SL 63 S E PERFORMANCE de 816 CV, disponible en dos configuraciones.

El Mercedes-Benz SL de la serie R 230 inauguró en 2001 una nueva etapa dentro de la tradición del modelo, combinando confort, prestaciones deportivas y diseño atemporal con importantes innovaciones tecnológicas y de seguridad.

Concebido como un gran turismo deportivo, el R 230 se adaptaba tanto a los recorridos de larga distancia como a una conducción dinámica. La serie representó un cambio de época: nunca antes un SL había combinado de manera tan consistente las virtudes clásicas de un roadster con las posibilidades tecnológicas de su tiempo.

Uno de sus principales atributos fue el techo rígido retráctil vario, que permitía transformar el coupé en roadster —y viceversa— en apenas 16 segundos.

El mecanismo se accionaba mediante un botón o por control remoto y utilizaba once cilindros hidráulicos, 17 interruptores de fin de carrera y numerosos sensores para coordinar el proceso. Incluso hacía girar la luneta trasera sobre su eje horizontal para ampliar la capacidad del baúl cuando el techo estaba abierto. Además, el R 230 fue el primer automóvil del mundo en ofrecer un techo vario panorámico con un elemento de vidrio, que permitía mantener la sensación de conducción a cielo abierto incluso con el techo cerrado.

Las unidades equipadas con elementos especiales del programa designo —antecesor de las actuales opciones MANUFAKTUR— se distinguían por colores exteriores personalizados, cuero premium, combinaciones bicolor y elementos de terminación exclusivos. Aún hoy, los SL con equipamiento designo se encuentran entre los más buscados de la serie.

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El SL 500 tuvo su estreno mundial el 31 de julio de 2001 en las Deichtorhallen de Hamburgo.

Equipado con un motor V8 de 5 litros y 306 CV, abrió una gama que abarcaría desde el gran turismo hasta los deportivos de altas prestaciones. Dos días antes de esa presentación, el SL 55 AMG había anticipado el carácter de la nueva serie al debutar como Safety Car de la Fórmula 1 en el Gran Premio de Alemania. Poco después se incorporó a la oferta con un motor V8 sobrealimentado de 476 CV. Más adelante llegaron el SL 600 con motor V12 biturbo y el SL 65 AMG Black Series de 670 CV.

El R 230 también se destacó por sus avances en seguridad. Su carrocería combinaba estratégicamente aceros de alta resistencia, aluminio, magnesio y distintos plásticos, lo que le permitió ser un 20 % más rígido a la torsión que su antecesor, el R 129. También incorporó un airbag lateral de cabeza y tórax de nuevo desarrollo. En materia aerodinámica, alcanzó un coeficiente de 0,29, frente a 0,32 del R 129, y mejoró la protección de los ocupantes frente a las corrientes de aire al circular con el techo abierto.

Entre 2001 y 2011 se fabricaron 169.433 unidades en la planta de Mercedes-Benz en Bremen. Hoy, el R 230 es considerado uno de los clásicos modernos más representativos de Mercedes-Benz y un capítulo destacado en la extensa historia del SL. Su elevada confiabilidad y protección anticorrosiva contribuyeron, además, a que numerosos ejemplares bien conservados continúen en circulación.

En Argentina, la oferta actual del SL está integrada por el Mercedes-AMG SL 63 S E PERFORMANCE de 816 CV, disponible en dos configuraciones: AMG Paquete Cromo y AMG Paquete Carbono.