Aunque poco conocido por la población, el cáncer de cabeza y cuello representa el séptimo tipo de cáncer más frecuente en el mundo

SI BIEN EN LOS ÚLTIMOS AÑOS SU INCIDENCIA HA IDO EN AUMENTO EN GRAN PARTE POR LA ASOCIACIÓN CON EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO (VPH), EL TABAQUISMO Y EL CONSUMO EXCESIVO DE ALCOHOL CONTINÚAN SIENDO FACTORES DE RIESGO FUNDAMENTALES

Los cánceres de cabeza y cuello comprenden un grupo heterogéneo de tumores que afectan distintas regiones, como la cavidad oral, la faringe, la laringe, las glándulas salivales, la nariz y los senos paranasales.

Uno de los grandes desafíos de estos tumores es el diagnóstico temprano. En muchas ocasiones, los síntomas iniciales como cambios en la voz, dificultad para tragar, llagas que no cicatrizan, sangrados o bultos persistentes, son subestimados o atribuidos a causas menores. La detección precoz puede marcar una enorme diferencia en la evolución de la enfermedad y la calidad de vida del paciente.

Por esa razón, resulta fundamental realizar consultas médicas ante síntomas persistentes en la región de cabeza y cuello, y alentar a profesionales y pacientes a no postergar estudios ni controles.

Además, es importante promover la vacunación contra el VPH, especialmente en adolescentes, como estrategia efectiva de prevención primaria.

La atención multidisciplinaria, que incluye oncología, otorrinolaringología, cirugía, radioterapia, fonoaudiología, nutrición y cuidados paliativos, es esencial para brindar un tratamiento integral y humanizado.

La lucha contra el cáncer de cabeza y cuello es una tarea colectiva, que empieza por estar informados.

Juan Manuel Fernández Vila (MN 95166)
Jefe del sector de cirugía de cabeza y cuello
Servicio de cirugía general
Hospital Alemán


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