Argentina, un país políticamente incorrecto

ARGENTINA ATRAVIESA UNO DE LOS MOMENTOS MÁS CRÍTICOS DE SU HISTORIA DEMOCRÁTICA RECIENTE. LAS INSTITUCIONES QUE SUPIERON SER EMBLEMA DE DERECHOS SOCIALES ESTÁN SIENDO VACIADAS, SILENCIADAS O DIRECTAMENTE DESMANTELADAS. LA POSTAL COTIDIANA DUELE: SINDICATOS AUSENTES QUE YA NO DEFIENDEN EN LA CALLE A LOS TRABAJADORES FRENTE A LA CAÍDA BRUTAL DEL PODER ADQUISITIVO; UNIVERSIDADES PÚBLICAS SIN PRESUPUESTO, PARALIZADAS, CONVERTIDAS EN SOMBRAS DE LO QUE FUERON; HOSPITALES ABANDONADOS, CON INFRAESTRUCTURA ROTA Y PROFESIONALES AGOTADOS QUE TRABAJAN SIN INSUMOS; JUBILADOS QUE DEBEN ELEGIR ENTRE COMER O COMPRAR SUS MEDICAMENTOS, ANTE UN PAMI QUE RECORTA COBERTURAS ESENCIALES Y VULNERA DERECHOS ADQUIRIDOS.

La ANSES, otrora garante de la seguridad social, se ha convertido en una estructura estancada, burocratizada y sin respuesta. Todo esto se da en el marco de un proceso de privatización encubierta, impulsado por un gobierno de derecha que no gobierna para el pueblo, sino que lo castiga, lo reprime y lo empobrece. La inflación es manipulada, las estadísticas son un dibujo, y el desempleo se expande mientras se multiplican los despidos en el Estado.

Vivimos bajo una narrativa oficial plagada de discursos vacíos, eslóganes de libertad que encubren odio, ajuste y exclusión. La violencia institucional se legitima desde el propio Ministerio de Justicia, que despliega fuerzas de seguridad contra quienes osan manifestarse. Se castiga la protesta, se estigmatiza al que reclama, y se persigue judicialmente al que piensa distinto.

La democracia, entonces, se convierte en una máscara. Detrás, lo que asoma es una forma de dictadura institucional que no necesita tanques ni proscripciones para operar: le alcanza con el silencio, la represión selectiva y el desmantelamiento sistemático del Estado.

LEER  Secretos para un pelo luminoso: cómo volver a sentir el brillo natural

Como señala Dussel (2013), cuando el poder deja de estar al servicio de la vida y pasa a administrar la muerte simbólica, social o material de los sectores populares, se convierte en violencia estructural. Y esa es la Argentina de hoy: una nación rota, vaciada, políticamente incorrecta para los poderes que la destruyen, y por eso mismo más digna de ser defendida por quienes creemos en la justicia social.

“Donde hay una necesidad, nace un derecho”, decía Eva Perón. Hoy, donde hay una necesidad, el Estado da la espalda. El pueblo resiste, pero el costo es cada vez más alto.

Por Dra. Marcela Augier (CABA, Argentina)

Referencias :
Dussel, E. (2013). Filosofía política y ética de la liberación. Siglo XXI Editores.
Tognon, P. (2024). Estado de excepción permanente. Democracia y represión en la Argentina post-pandemia. CLACSO.
Grimson, A. (2022). ¿Qué es el peronismo?. Siglo XXI Editores.