DISPONIBLE A PARTIR DE 25MM DE DIÁMETRO, PERMITE INSTALACIONES MÁS EFICIENTES Y COMPACTAS.
La descarga es un componente esencial del sistema de aire acondicionado, ya que permite evacuar el agua de condensación y disipar el calor que el equipo extrae del ambiente. Cuando este proceso no se realiza correctamente, el rendimiento disminuye, aumenta el consumo de energía y crece el riesgo de problemas. En este contexto, Amanco Wavin ofrece una innovadora solución de tuberías y accesorios partiendo desde, 25 mm de diámetro, que permite realizar instalaciones más eficientes, compactas y estéticas, optimizando el aprovechamiento del espacio sin comprometer el desempeño del sistema y facilitando el trabajo de los instaladores.
Además del componente estético, un aspecto cada vez más valorado en este tipo de instalaciones, este nuevo lanzamiento se destaca por su alta resistencia al impacto, lo que garantiza mayor durabilidad y confiabilidad. Asimismo, la línea también está disponible en diámetros de 32 mm y 40 mm, ofreciendo distintas alternativas para adaptarse a las necesidades de cada proyecto.
“Con esta nueva solución buscamos redefinir la instalación de los equipos de aire acondicionado, ofreciendo una alternativa que combina una estética más cuidada con la calidad y confiabilidad que caracterizan a todos nuestros productos”, destacó Víctor Guajardo, gerente general de Amanco Wavin. “El aire acondicionado no solo necesita filtros limpios para funcionar correctamente. Verificar que el drenaje del agua y la descarga de la unidad exterior estén libres de obstrucciones es una tarea sencilla que ayuda a prevenir pérdidas de agua, reducir el consumo eléctrico, optimizar el rendimiento del equipo y prolongar su vida útil”, agregó.
El sistema de aire acondicionado realiza un proceso de evaporación en su interior, una técnica que implica la transformación del líquido refrigerante en vapor. A medida que el líquido refrigerante circula, absorbe el calor del entorno, haciendo que se convierta en vapor.
Cuando el calor absorbido del interior es liberado al ambiente exterior, vuelve a convertirse en líquido, condensado en forma de pequeñas gotas. Estas gotas de agua se acumulan y son canalizadas hacia un desagüe, eliminando así la humedad excedente y contribuyendo a mantener un ambiente interior más fresco y confortable.
Elegir soluciones que combinen rendimiento, durabilidad y una mejor terminación estética permite optimizar tanto el desempeño del equipo como el resultado final de la instalación.





