LAS CAÍDAS REPRESENTAN LA PRINCIPAL CAUSA DE LESIONES Y PÉRDIDA DE AUTONOMÍA EN PERSONAS MAYORES DE 65 AÑOS. LA DRA. ANA ÁBALOS, JEFA MÉDICA DE UTIM Y TRASLADOS DE VITTAL, ADVIERTE QUE LA MAYORÍA DE ESTOS EPISODIOS SON PREVENIBLES CON AJUSTES SIMPLES EN EL ENTORNO Y HÁBITOS SALUDABLES.
Para un adulto mayor, el hogar debería ser el lugar más seguro. Sin embargo, las estadísticas indican lo contrario: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las caídas son un problema crítico de salud pública y la causa principal de muertes por traumatismos en este grupo etario. Aproximadamente un tercio de los mayores de 65 años sufre al menos una caída al año, lo que suele derivar en fracturas de cadera o lesiones cerebrales.
La Dra. Ábalos (MN 75224), Jefa Médica de UTIM y Traslados de vittal, explica que los puntos críticos de la vivienda suelen ser el baño, la cocina, el dormitorio y las escaleras. “Los accidentes en el hogar pueden causar lesiones físicas y muchas veces marcan el inicio de una pérdida de autonomía”, remarca.
Si bien las caídas lideran el ranking de accidentes, existen otros peligros latentes en la rutina diaria, tales como quemaduras -originadas principalmente en la cocina o por el uso de agua caliente sin regular-; intoxicaciones por errores en la toma de medicamentos o confusión con productos de limpieza; o electrocución debido a cables en mal estado o sobrecarga de enchufes.
La Dra. Ábalos señala que el riesgo es multifactorial. “Por un lado, están los factores biológicos: la pérdida de visión, de equilibrio o de fuerza muscular (asociada a la artrosis o pérdida de masa ósea). Por otro, el deterioro cognitivo puede disminuir la capacidad de evaluar conductas riesgosas”, explica.
Y agrega: “Un punto que solemos pasar por alto es el efecto de los medicamentos. Algunos sedantes disminuyen el estado de alerta o alteran el equilibrio, aumentando drásticamente la posibilidad de un traspié”.
Planteado esto, la prevención combina tres pilares: un ambiente seguro, hábitos saludables y control médico constante.
La seguridad en los ambientes puede mejorarse con una buena iluminación manteniendo las luces encendidas, especialmente durante la noche en el trayecto de la cama al baño. Además, es importante eliminar alfombras sueltas o fijarlas firmemente al piso. En los baños, puede ser de ayuda instalar barras de apoyo en la ducha y usar alfombrillas antideslizantes. Otro consejo es mantener los objetos de uso frecuente al alcance de la mano para evitar el uso de banquetas o escaleras.
En cuanto a los hábitos y al cuidado personal, la Dra. Ábalos recomienda usar zapatos cómodos y antideslizantes; y evitar caminar solo con medias o pantuflas flojas. También aconseja realizar ejercicios de equilibrio y fuerza (gimnasia suave o caminatas) para fortalecer la respuesta muscular y realizar controles oftálmicos regulares.
“Acerca de la medicación, es importante utilizar pastilleros organizadores para evitar errores en las dosis, consultar siempre los efectos secundarios con el médico de cabecera y guardar productos de limpieza lejos de los alimentos y nunca reutilizar envases de bebidas para almacenar químicos”, apunta la Jefa médica de UTIM y traslados de vittal.
Finalmente, la Dra. Ábalos enfatiza que un hogar adaptado no es aquel que restringe la actividad del adulto mayor, “sino el que le brinda la confianza necesaria para seguir moviéndose con seguridad”.

