BAJO EL LEMA “HOY NO PODEMOS PERDER LA MEMORIA”, Y CON LA CONVOCATORIA CONJUNTA DE AMIA, DAIA Y FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS, SE REALIZÓ ESTA MAÑANA EL ACTO CENTRAL, EN EL QUE VOLVIÓ A RENOVARSE EL RECLAMO DE JUSTICIA POR EL ATENTADO TERRORISTA, AÚN IMPUNE, QUE EL 18 DE JULIO DE 1994 ASESINÓ A 85 PERSONAS Y DEJÓ MÁS DE 300 HERIDOS.
“Ningún concepto es más poderoso que la verdad. Y la verdad es que, luego de 32 años, el terrorismo asesino no pudo vencernos. Nos dejó una profunda herida que la impunidad no permite cicatrizar. Pero estamos de pie. Seguimos y seguiremos de pie”, aseguró el presidente de AMIA, Osvaldo Armoza, en el discurso que pronunció ante la multitud reunida sobre la calle Pasteur.
“Treinta y dos años de impunidad son un abismo intolerable para cualquier República que pretenda llamarse democrática. Más de tres décadas en las que el Estado argentino, colmado de desidias, complicidad y errores sistemáticos, ha sido incapaz de ofrecer luz sobre una de las páginas más oscuras de nuestra historia”, aseveró.
La masacre contra la AMIA, cuya planificación y ejecución fueron acreditadas por la justicia argentina a Irán y a integrantes de Hezbolá. Hasta hoy, ninguna persona ha sido condenada. El crimen fue declarado por la justicia argentina como de “lesa humanidad” y, por lo tanto, imprescriptible.
La conmemoración comenzó con el estremecedor sonido de la sirena, a las 9:53, la hora exacta en la que fue perpetrado el atentado terrorista contra la sede de la AMIA.
Tras el minuto de silencio en homenaje a las víctimas fatales, los nombres de las 85 personas asesinadas fueron leídos por Daniela, hermana de Silvana Alguea de Rodríguez; Adrián, hermano de Fabián Furman; Mercedes, hija de Roberto Pérez; y Patricia, hermana de Mirta Strier. Luego, Gustavo Grinblat, primo de Luis Kupchik y de Pablo y Fabián Schalit; Natalia y Vanesa Said, hijas de Ricardo Hugo Said; y Valeria Basiglio, hija de Hugo Norberto Basiglio, colocaron flores y encendieron velas en memoria de las víctimas.
En representación de los familiares, compartieron sus conmovedores testimonios Alberto Abadi (yerno de Jaime Plaskin, quien subió al escenario junto a su hija); Andrés Said (hermano de Marisa); y María de los Ángeles Ramírez y Malena Aguilera (hija y nieta de Olegario Ramírez). Cada mensaje expresado estremeció por la fuerza de los recuerdos compartidos, por el reclamo de justicia aún pendiente y por el relato de todo lo que el atentado les arrebató: años de acompañamiento, celebraciones familiares, la posibilidad de crecer junto a sus seres queridos.
El actor Martín Seefeld, quien perdió a su amigo Fabián Schalit en el atentado del 18 de julio de 1994, fue el conductor del acto. Al comenzar la conmemoración, trazó una emotiva semblanza de su “hermano de la vida”, evocó momentos compartidos y recordó la angustiosa espera hasta que su cuerpo apareció días después, entre los escombros del edificio atacado de la AMIA.
En el acto estuvo presente el presidente de la Nación, Javier Milei; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete de Ministros Diego Santilli; el ministro de Salud Mario Lugones; el embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela; el embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas; el presidente de la Agencia Judía para Israel, Doron Almog; autoridades del gobierno de la ciudad, representantes diplomáticos, legisladores, y autoridades comunitarias.
Asistieron, además, delegaciones del exterior que viajaron especialmente a Buenos Aires para acompañar a los familiares y a la AMIA en la conmemoración central. Durante el acto se agradeció especialmente la presencia de todos quienes se acercaron para fortalecer la lucha permanente por la memoria y la justicia.
Familiares de las víctimas fatales compartieron con los presentes el recuerdo de su ser querido.
En la ceremonia, el rabino de AMIA, Eliahu Hamra, fue el encargado de recitar una oración por la elevación de las almas de las 85 víctimas del atentado, personas de diferentes orígenes, edades, nacionalidades y religiones que perdieron la vida en la masacre del 18 de julio de 1994.
Uno de los momentos más conmovedores de la conmemoración se vivió con la proyección de un video que recordó a los familiares que, “después de haber luchado tanto, se fueron sin haber visto justicia”.
El momento musical estuvo protagonizado por Gonzalo Sarfatti, joven cantante y compositor cordobés que, en el marco de un nuevo aniversario del atentado, interpretó la canción “9:53“, creada especialmente para mantener viva la memoria.
El acto concluyó con las palabras de Martín Seefeld: “Ojalá muy pronto llegue el día en que podamos encontrarnos solamente a rendir un homenaje a la memoria de quienes ya no están. Pero mientras siga la impunidad, nuestro compromiso es continuar juntos y de pie, exigiendo justicia”.




