MUCHAS DE LAS CREENCIAS MÁS EXTENDIDAS SOBRE MATERIALES, RECICLAJE E IMPACTO AMBIENTAL NO SIEMPRE REFLEJAN LA COMPLEJIDAD DE LOS PROCESOS PRODUCTIVOS ACTUALES. QUÉ DICE LA EVIDENCIA SOBRE ALGUNOS DE LOS CONCEPTOS MÁS INSTALADOS Y POR QUÉ COMPRENDER EL CICLO COMPLETO DE LOS MATERIALES RESULTA CLAVE PARA HABLAR DE SUSTENTABILIDAD DE MANERA RIGUROSA.
Separar los residuos en casa, elegir envases que parecen más amigables con el ambiente o dejar de imprimir para “cuidar los árboles” son decisiones cotidianas que muchas personas toman con la convicción de hacer lo correcto.
Según el estudio de Ecoplas y Opinaia, realizado entre el 20 de junio y el 7 de julio de 2025 sobre una muestra nacional de 1.235 personas, el 82% de los argentinos separa residuos reciclables al menos ocasionalmente (en 2022 era el 64%) y el 45% considera determinante la presencia de un sello ambiental al elegir un producto. El mismo relevamiento muestra que el 93% sostiene que la educación ambiental debería ser obligatoria. Sin embargo, detrás de varias de esas decisiones hay creencias que simplifican procesos productivos complejos y que no siempre resisten el contraste con la evidencia.
En ese contexto, Suzano Argentina, operación local de Suzano, la mayor productora mundial de celulosa, repasa cinco de los mitos más frecuentes sobre el papel, el reciclaje y la sustentabilidad, y lo que dice la evidencia sobre cada uno.
1 . El papel se fabrica talando bosques nativos: NO
La fibra de eucalipto con la que se elabora el papel proviene de árboles que se plantan, se manejan y se cosechan con ese fin, no de bosques nativos. Es un proceso de largo plazo: un árbol que se planta hoy tarda unos siete años en estar listo para convertirse en materia prima. Según su sitio institucional, Suzano gestiona una base forestal de cerca de 2,8 millones de hectáreas entre áreas de plantación y de conservación, y planta 1,2 millones de plantines de eucalipto por día.
2 . La industria del papel no tiene lugar en la agenda climática: NO
Los árboles en crecimiento absorben carbono, y un modelo forestal puede combinar áreas productivas con áreas de conservación. De acuerdo con el Reporte de Sustentabilidad 2025 de Suzano, la compañía acumuló una remoción neta de 43,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente entre 2020 y 2025 (considerando los alcances 1 y 2 y parte del 3), por encima de su meta de 40 millones Además, el 90% de la energía que utiliza es renovable y mantiene aproximadamente 1,1 millones de hectáreas de áreas conservadas.
3 . Con reciclar alcanza: NO
El reciclaje es una pieza central de la economía circular, pero las fibras de papel no pueden reutilizarse de manera indefinida: con cada ciclo se acortan y pierden resistencia. Las estimaciones habituales del sector indican que el papel puede reciclarse entre cinco y siete veces por lo que el sistema necesita incorporar fibra nueva para sostenerse.
4 . Lo digital siempre es más sustentable que el papel: NO
Dejar de imprimir no equivale automáticamente a reducir el impacto ambiental. Servidores, centros de datos y dispositivos también consumen energía y materiales, y tienen su propia huella. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), los centros de datos consumieron alrededor de 415 TWh en 2024, cerca del 1,5% de la electricidad mundial, y su demanda podría más que duplicarse hasta unos 945 TWh en 2030.
5 . Cualquier alternativa al plástico es sustentable por definición: NO
Reemplazar materiales derivados del petróleo por soluciones de origen renovable es un camino posible en determinadas aplicaciones, pero no es automático. Para funcionar, el material tiene que cumplir exigencias técnicas, como resistencia, barrera a la humedad y a las grasas y aptitud para el contacto con alimentos, y poder integrarse a las líneas de producción existentes a costos competitivos. Estos desarrollos todavía enfrentan desafíos vinculados a los costos, la infraestructura, la escala productiva y el acceso a tecnología. Suzano se comprometió a poner a disposición 10 millones de toneladas de productos de origen renovable que puedan sustituir al plástico y otros derivados del petróleo para 2030.
“Hablar de sustentabilidad con rigor implica mirar el ciclo completo: de dónde viene la materia prima, cómo se produce, cómo se usa y qué pasa después. Cuando esa información no llega, las creencias simplifican procesos complejos y terminan condicionando decisiones de consumo y de política pública. Como industria, tenemos la responsabilidad de explicar cómo trabajamos y con qué evidencia”, señala Iván Espósito, CEO de Suzano Argentina.
Más allá de cada mito, la discusión remite a una pregunta social: qué información tienen las personas para decidir qué consumen, qué descartan y qué le exigen a las empresas y a los gobiernos. Según su Reporte de Sustentabilidad 2025, en ese año Suzano ayudó a 44.344 personas a salir de la pobreza mediante iniciativas propias y alianzas externas, lo que suma más de 141.000 desde 2020 en camino a su compromiso de llegar a 200.000 personas en 2030 en sus regiones de operación.





