Presupuestos 2027: sin soluciones para las pymes y el desarrollo productivo

LOS NIVELES DE ACTIVIDAD ECONÓMICA PREOCUPAN AL GOBIERNO, AL ARCO POLÍTICO ALIADO DEL OFICIALISMO, Y PRINCIPALMENTE A TODA LA SOCIEDAD, DONDE ES CADA VEZ MÁS NOTORIA LA RECESIÓN ECONÓMICA, EL DETERIORO DEL EMPLEO Y LA CAÍDA EN TÉRMINOS REALES DE LOS SALARIOS Y HABERES JUBILATORIOS.

Esta evaluación la hacen también el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, las 44 consultoras y entidades financieras privadas que forman parte del REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de la República Argentina), la JP Morgan y numerosos informes de consultoras privadas.

Lo que comúnmente se denomina “modelo macroeconómico”, la matriz económica del modelo Milei-Caputo se sostiene con actividades basadas en el uso intensivo de recursos naturales (energía, agro y minería) con creación tardía de empleo y con inversiones aún muy magras, por lo que la caída de la actividad industrial, la construcción y el comercio tienen mayor impacto en la actividad económica. Si a eso le sumamos la desidia y el desguace de políticas de promoción e incentivos, el cuadro luce más negro.

Repasemos lo sucedido en el área de Desarrollo Productivo desde la llegada de Milei:

  1. Se produjo una importante reducción de los instrumentos nacionales de política industrial y apoyo a PyMEs. Entre las principales medidas se destacan la eliminación del Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP), que financiaba inversiones productivas; la disolución del Fondo Fiduciario para el Desarrollo de Capital Emprendedor (FONDCE) y del Fondo de Capital Social (FONCAP), vinculados al financiamiento de emprendimientos y microempresas; la eliminación del Programa Nacional para el Desarrollo de Parques Industriales y de su registro nacional (RENPI); la disolución del Fondo Fiduciario para la Promoción Científica y Tecnológica; el cierre de los fondos del Programa para Incrementar la Competitividad del Sector Azucarero del NOA (PROICSA) y al Programa de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar (PRODAF). A estas decisiones se sumaron la derogación de buena parte del régimen de Compre argentino, que establecía preferencias para la producción nacional en las compras públicas, y del antiguo régimen de promoción industrial.
  • Para completar el cuadro, la ejecución presupuestaria a julio del 2026 muestra en el área Industria (48,1%), Agricultura, ganadería y pesca (43,6%), Comercio, turismo y otros (41,1%), Seguro y finanzas (36,4%), todas con ejecución por debajo del porcentaje que corresponde, lo que muestra que no es la prioridad para el gobierno impulsar estas áreas de desarrollo.
  • Sumemos a estos números y políticas la informalidad laboral que alcanza el 45,2% de los empleos y la creciente desocupación que se ubicaría en el orden del 8% a fin de año.
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Por si no fuera suficiente con la política nacional, en la Ciudad de Buenos Aires el panorama luce peor: con una retracción de su P.B.G. en el 2ª Trimestre 2026 acumula cuatro trimestres de desaceleración económica, con subas de la media de ingresos inferiores a 6 puntos porcentuales respecto a la inflación y caída constante de la recaudación en términos reales, el gobierno de Jorge Macri no tiene plan productivo ni de desarrollo.

Para tener noción de lo que hablamos, el presupuesto 2027 del Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad equivale al 0,57% del presupuesto total, menor al del 2024; en ese marco, en términos reales, crece el área de Turismo un 19,1% (un tanto inentendible porque el turismo receptivo disminuye en todo el país) y comercio e industria sólo lo hace un 5%; los servicios económicos disminuyen en términos reales un 11,5%.

Consolidando la idea del gobierno macrista de no mejorar los niveles de actividad económica, las exenciones impositivas del distrito tecnológico y de economía del conocimiento disminuyen para el 2027, en términos reales, un 5,5% y un 4,1% respectivamente. La función industria y comercio representa un 0,23% del gasto quedando por debajo de turismo y trabajo. Y también se gasta mal: 64% de la ejecución presupuestaria de industria y Comercio es Servicios no Personales, contratos.

Para terminar, es tal la desidia en el área del gobierno de Jorge Macri, que es mayor el gasto fiscal de exenciones impositivas que el presupuesto del Ministerio de Desarrollo Económico: $ 353.997.- millones de pesos en exenciones contra $ 137.129.- de presupuesto del Ministerio. Respecto a los Distritos Económicos, solo queda decir que son una “no política o una política olvidada del gobierno porteño”, sin datos ni información precisas y casi nulas perspectivas de futuro que generen empleo.

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No hay información de programas sobre pymes, no hay ni presupuesto separado por programas ni objetivos a alcanzar; a la vez, los topes para abonar ingresos brutos suben menos que la inflación con lo cual los comercios y pymes vana apagar más de impuestos: un comercio que tiene el mismo nivel de ventas en el 2027 que el 2026 paga 67% más de ingresos brutos.

La pregunta final es: ¿es necesario mentirle tanto a la gente diciendo que solo quieren bajar impuestos, generar empleo y que la economía crezca cuando los presupuestos muestran lo contrario?

Por Raúl Sànchez, Director del CEDEAM (Centro de Estudios de Desarrollo Económico FCE – UBA)