En tiempos de pantallas, los juegos de mesa ganan terreno entre los argentinos: el negocio que crece en todo el país

DEVIR ARGENTINA PROYECTA CRECER CASI UN 40% EN VENTAS DURANTE 2026, IMPULSADA POR LA EXPANSIÓN DE LOS PUNTOS DE VENTA Y LA LLEGADA DE NUEVOS CONSUMIDORES. DEL CANAL ESPECIALIZADO A LAS JUGUETERÍAS DE TODO EL PAÍS, LOS JUEGOS DE MESA AMPLÍAN SU PÚBLICO Y SE CONSOLIDAN COMO UNA ALTERNATIVA DE ENTRETENIMIENTO PRESENCIAL.

En un mercado donde el consumo todavía muestra dificultades, los juegos de mesa parecen moverse a su propio ritmo. Devir Argentina, la filial local de la compañía que comercializa títulos como Catan o Carcassonne, proyecta cerrar 2026 con un crecimiento de casi 40% en sus ventas interanuales. La tendencia no es nueva: la empresa ya venía creciendo a un ritmo similar y espera mantenerlo durante este año. Detrás de los números hay una combinación de nuevos productos, mayor presencia comercial y un público que empieza a incorporar los juegos a sus opciones habituales de entretenimiento.

Una de las claves de este crecimiento está en la expansión de los canales de venta. Hace cuatro años, cerca del 80% de las ventas de la categoría se concentraba en el circuito especializado, integrado por tiendas frecuentadas por jugadores experimentados. Hoy, más del 50% del negocio pasa por el canal masivo, que incluye jugueterías y comercios no especializados, incluso en centros comerciales.

El cambio amplía la puerta de entrada a una categoría que antes podía parecer reservada a un público de nicho. Según Eduardo Stempler, country manager de Devir Argentina, la incorporación de su línea Maldito Games, aportó inicialmente un 15% adicional a las ventas de juegos de mesa. Pero el avance también responde a la llegada de nuevos consumidores a través de productos más accesibles y conocidos.

LEER  La Plaza Manzana 66 suma protección solar en el patio de juegos

De las jugueterías al público adulto: cómo se amplía el mercado
Para Devir, el primer contacto puede convertirse en una puerta de entrada a juegos cada vez más complejos y a una comunidad de aficionados. La empresa cuenta con más de 400 títulos propios y alrededor de 100 de Maldito Games, con propuestas que van desde juegos familiares hasta opciones que requieren más preparación y partidas de varias horas. “A partir de la experiencia satisfactoria de esos consumidores, se produce la permanencia en la categoría”, afirma Stempler.

En ese recorrido también aparece el perfil kidult, una combinación de las palabras en inglés kid (niño) y adult (adulto), que identifica a consumidores adultos interesados en productos tradicionalmente asociados con la infancia. Para el ejecutivo, este cambio obliga a las jugueterías a ampliar su mirada y renovar su oferta. “Los adultos también requerimos otras actividades: ya no nos sentamos solamente en un sillón a leer, sino que jugamos”, sostiene. El fenómeno también empuja a los comercios especializados a ofrecer espacios donde los clientes puedan probar juegos y compartir partidas.

La búsqueda de encuentros presenciales es otro de los factores que ayudan a explicar el crecimiento. En una época atravesada por las pantallas y la virtualidad, los juegos de mesa proponen una experiencia compartida que combina estrategia, interacción y entretenimiento. Stempler considera que la clave está en la calidad de las propuestas, tanto por sus mecánicas como por su diseño. “Es un entorno de ocio de calidad que resuelve lo social a través de lo lúdico, con una garantía casi asegurada”, dice, en referencia a la posibilidad de que cada partida ofrezca una experiencia diferente.

Más ventas, más puntos de venta y nuevas categorías
La evolución también se refleja en la distribución. Devir ya llega a más de 500 puntos de venta en el país y, según su country manager, durante 2026 se abrieron nuevos locales prácticamente todas las semanas. La expansión alcanza distintas localidades del interior y no se limita a los grandes centros urbanos ni a los segmentos de mayor poder adquisitivo. “Esto no está reservado a los centros comerciales ni a un público de poder adquisitivo elevado. Es un fenómeno federal”, remarca.

LEER  “La Campaña”, entre los juegos argentinos más celebrados del año

El crecimiento de los juegos de rol, tradicionalmente asociados con un público más especializado, aporta otra señal de la ampliación del mercado. Según Stempler, esa categoría avanzó aproximadamente un 40%, y casi un tercio del incremento correspondió a productos de iniciación, como cajas y kits diseñados para quienes quieren empezar a jugar. En paralelo, títulos como Catán, Código Secreto y Carcassonne se mantienen entre los más vendidos de la compañía. La demanda, sostiene, todavía tiene margen para seguir creciendo, tanto por la incorporación de nuevos jugadores como por la posibilidad de que quienes ya conocen la categoría exploren otras propuestas.

Para 2027, Devir prevé mantener el ritmo de expansión y prepara más de 60 lanzamientos de su catálogo, además de nuevas propuestas de Maldito Games. La empresa todavía no vende directamente por Internet en la Argentina, aunque trabaja para incorporar ese canal en el corto plazo. Mientras tanto, Stempler observa que las ventas online de sus clientes crecieron alrededor de un 30% interanual durante el último Día del Niño, mientras que las operaciones en los locales físicos casi no variaron.

En un escenario de consumo contenido, el caso de Devir muestra cómo una categoría puede encontrar nuevos compradores cuando amplía su alcance y ofrece algo más que un producto: una oportunidad para reunirse, jugar y compartir tiempo fuera de las pantallas.