El trasplante de córneas, una intervención que devuelve la visión y cambia vidas

EN ARGENTINA, EL AVANCE EN TÉCNICAS QUIRÚRGICAS PERMITE RECUPERAR LA VISIÓN CON ALTAS TASAS DE ÉXITO Y, GRACIAS A LA LEY JUSTINA, EL MAYOR DESAFÍO ACTUAL ES DERRIBAR MITOS Y MANTENER AL ENTORNO INFORMADO.

Según datos oficiales del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), la donación de tejidos oculares sigue siendo uno de los pilares fundamentales para combatir la ceguera evitable. En lo que va del 2026, el organismo registró más de 4.200 trasplantes de tejidos a nivel nacional, de los cuales más de 1.300 correspondieron específicamente a córneas.

¿Cuándo es necesario un trasplante de córnea?

La córnea es el tejido transparente ubicado en la parte anterior del ojo, que actúa como el lente principal permitiendo el paso de la luz. Cuando este tejido pierde su transparencia o se deforma severamente, la visión disminuye drásticamente.

“Patologías como el queratocono avanzado, cicatrices producidas por úlceras o traumatismos, y descompensaciones del tejido son las causas más frecuentes por las que llegamos a la indicación de un injerto o trasplante. Para estos pacientes, esta intervención es la única alternativa para recuperar su autonomía”, señala el Dr. Nicolás Charles, especialista en córnea y co-director médico de Charles Centro Oftalmológico.

Dr Nicolás Charles, especialista en córnea y cirugía refractiva en Charles Centro Oftalmológico

La Ley Justina y la importancia de hablarlo en familia

Desde 2018 rige en Argentina la Ley Justina, que establece que toda persona mayor de 18 años es donante de órganos y tejidos salvo que exprese lo contrario. Sin embargo, los especialistas insisten en que la concientización y la comunicación intrafamiliar siguen siendo vitales.

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El Dr. Charles detalla que “hoy la ley nos ampara y presume que todos somos donantes, pero el verdadero acto de solidaridad y empatía es hablar el tema en la mesa familiar. Despejar los tabúes en vida es lo que permite que, llegado el momento, la familia viva el proceso de ablación con paz y acompañe el protocolo sin miedos ni desinformación.

Además, existe mucha desinformación sobre la viabilidad de los tejidos. A diferencia de otros órganos, la córnea puede ser donada por casi cualquier persona, independientemente de su edad o problemas de visión previos. Incluso pacientes con miopía, astigmatismo elevado o que usaron anteojos toda su vida, son excelentes candidatos. El proceso es rápido, no altera la apariencia física del donante y uno solo puede devolverle la vista a dos personas.

Una cirugía con rápida recuperación y altas tasas de éxito

El avance tecnológico en la oftalmología transformó radicalmente estas intervenciones. Dependiendo de la afección, hoy se realizan desde trasplantes de espesor total (queratoplastia penetrante) hasta trasplantes lamelares, procedimientos de altísima precisión donde solo se reemplaza la capa específica de la córnea que está dañada, conservando el resto del tejido sano del paciente receptor. Sin embargo, toda la tecnología y la innovación médica no serviría de nada sin las donaciones.